El presidente de Rusia, Vladimir Putin, dijo ayer que su país está dispuesto a continuar conversaciones con Estados Unidos y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) sobre su seguridad, y su Gobierno anunció la retirada de algunas tropas que estaban cerca de la frontera con Ucrania.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, celebró el anuncio de Moscú, pero con cautela, porque su país "aún no ha verificado" esa retirada. Putin lamentó que Estados Unidos y la OTAN hayan rechazado sus exigencias de que Ucrania no ingrese a la alianza atlántica.
Putin dijo que Rusia estaba lista para discutir ya temas que la OTAN sí aceptó poner sobre la mesa, como limitaciones recíprocas al despliegue de misiles. "Estamos dispuestos a seguir el camino de la negociación", dijo, y reiteró que "por supuesto" Rusia no quiere una guerra y que por eso pidió un diálogo. Horas antes, el Ministerio de Defensa ruso había anunciado un repliegue parcial de tropas.
"Rusia hace declaraciones constantemente. Por eso tenemos esta regla: no creas lo que oyes, cree lo que ves. Cuando veamos las tropas retirarse, creeremos en la desescalada", dijo el canciller ucraniano, Dmytro Kuleba. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo que la alianza aún no tenía constancia de que Rusia haya reducido su presencia militar cerca de la frontera.
