
César Bautista Pereyra tenía 76 años cuando en las primeras horas del 31 de enero pasado fue atropellado por un auto que, aparentemente, corría picadas. El hombre, tras agonizar algunas horas, falleció. La policía comprobó que el conductor iba alcoholizado (casi 3 veces más de lo permitido por ley).
Ahora sus familiares piden justicia ante las falta de respuestas que encuentran en el fuero penal, comentó el yerno de Pereyra, Juan José Lescano. En los últimos días realizaron un escrache en uno de los dos negocios que el conductor tiene en Rawson.
El accidente se produjo en la intersección de las calles Riobamba y República del Líbano, a dos cuadras de la casa de la víctima. Pereyra vivía en el Barrio Güemes, en Rawson, y hacía un año y siete meses que había quedado viudo. Habitualmente solía irse en su auto, pero tuvo la mala suerte que el coche tuvo un desperfecto mecánico el día lunes y lo llevó a un taller. Fue por eso que tomó su bicicleta de carrera y partió rumbo a la empresa fúnebre.

Eran las 6.30 de ese 31 de enero cuando transitaba de Oeste a Este por la calle República del Líbano, a la altura de Riobamba, y fue embestido desde atrás por el auto Peugeot 208 guiado por Germán Roldán (31).
"Queremos que pague por lo que hizo. Nuestras marchas y escraches son pacíficos, porque no encontramos respuesta en la justicia", dijo Lescano.
