Se prevé que beneficiarán a más de 1.500 niños de padres que necesitan trabajar en las cosechas de la próxima temporada, que abarca desde enero a marzo.

Se trata de una iniciativa que si bien no es nueva -comenzó en 2009 y se mantuvo hasta el cierre de actividades por la pandemia- vuelve ahora renovada, aunque con la misma importancia para las familias en las que el padre y la madre deben salir a trabajar, en este caso en la cosecha de productos frutihortícolas.

Se sabe que los trabajos de cosecha son temporales y de mucho sacrificio. Quienes optan por ellos salen temprano a trabajar y luego se queden durante todo el día en los lugares de destino. El problema se presenta cuando esa familia de trabajadores tiene niños y carece de personas que puedan ayudar a cuidarlos en ausencia de sus padres. Es en esta instancia en la que los Jardines de Cosecha -como el Ministerio de Desarrollo Humano ha dado en llamar a esta iniciativa- cumplen una importante función al posibilitar que niños, desde los 45 días de nacidos hasta los 12 años, tengan un lugar donde quedarse al cuidado de personal especializado y participando de actividades educativas, recreativas y de esparcimiento, además de una correcta alimentación y la generación de otros hábitos en beneficio de la salud.

Está programado que estos jardines comiencen a funcionar a partir de la segunda quincena de enero, tanto en horario matutino como vespertino, llegando a sumar unas 10 horas por día. Actualmente son 42 los jardines de cosecha distribuidos en los 19 departamentos en forma equitativa, aunque con cierta prioridad para las jurisdicciones con mayor desarrollo vitivinícola.

En esta ocasión, como elemento innovador, para los niños comprendidos entre los 8 y los 12 años habrá un espacio especial para abordar el tema de la violencia, abusos y otras situaciones de vulnerabilidad como el suicidio. Las autoridades han querido poner especial énfasis en este tema, dada la cantidad de hechos registrados este año y la necesidad de salir a detectar posibles nuevos casos a fin de ejercer una acción preventiva. 

La inversión que Desarrollo Humano realiza para este proyecto, a través del área de la Niñez, contempla más de 14 millones de pesos en material didáctico, de librería y juguetes, y más de 22 millones para la compra de alimentos. Todo este esfuerzo financiero tiene el solo objetivo que es facilitar a hombres y mujeres que desean trabajar en la época de cosecha, lo puedan hacer. En esto hay un doble objetivo; fomentar la cultura del trabajo, y contribuir con el modelo productivo de la provincia, facilitando el aporte de mano de obra local.