Tras la cosecha de viñedos, la poda de los parrales es una de las primeras actividades en el cultivo de la vid que se deben realizar con cierto esmero. Pero este año se está dando una situación muy especial, al inicio de esta tarea que está comenzando un poco tardía a consecuencia de las condiciones climáticas que hemos tenido en la provincia, se suma ahora la falta de personal especializado que curiosamente está escaseando a pesar de los elevados niveles de desempleo que hay actualmente en el país y en la región. Se calcula que para los trabajos de poda y atada en términos generales se requieren más de 30.000 trabajadores, una cifra considerable en momentos que el trabajo escasea. Otra curiosidad también radica en que en estos momentos el pago por la tarea de poda supera los 5.000 pesos por jornal, una cifra que los productores viñateros están dispuestos a pagar con tal de poder concretar en tiempo y forma esta labor de la que depende, en gran medida, la futura producción de los parrales.

Pero el tema de la falta de personal temporario para trabajos necesarios en el agro no es exclusivo del sector de las viñas. Hay otras producciones que también padecen este problema tanto en tareas de cultivos como de cosechas, lo que pone en evidencia la poca preparación o vocación de la gente por dedicarse a estas labores. Se considera que uno de los factores que están incidiendo en este fenómeno son los planes sociales que hacen que la gente pierda su vocación de trabajo. Ni siquiera la medida implementada en varias ocasiones para que los beneficiarios de planes sociales no pierden esta ayuda si acceden a un trabajo temporario como cosecha, poda o atada, entre otras, ha solucionado el tema de la escasez de trabajadores y la gente prefiere refugiarse en los planes antes que salir a trabajar en los parrales.

Es un hecho que los planes sociales están incidiendo en la vocación trabajadora de mucha gente, por lo que los responsables de las áreas sociales deben comenzar a trabajar en la recuperación de los deseos de superación de todo ese sector que actualmente prefiere quedarse en su casa que salir a buscar alternativas laborales que contribuyan con mayores ingresos para mejorar el nivel de vida.

La vocación por el trabajo no se consigue de un momento a otro y es necesario cultivarla mediante una tarea de crear una conciencia que vaya generando paulatinamente ese deseo de superarse en la vida en base a las posibilidades laborales genuinas que se ofrecen y que hay que aprovechar.

El recambio del esquema de planes sociales por el trabajo genuino es una tarea pendiente que cualquier gobierno que asuma después del 10 de diciembre próximo deberá concretar para producir la transformación que el país necesita para salir de un modelo que no le ha resultado favorable.