"Es un momento muy particular de la economía, una cascada de crisis con restricción fiscal y un espacio muy reducido para otras reformas. 2023 será peor que 2022”. El vaticinio pesimista corrió por cuenta de José Manuel Salazar Xirinachs, flamante director de la Cepal, la organización de Naciones Unidas que sesionará el lunes en el CCK, con el presidente Alberto Fernández en la ceremonia inaugural.

Salazar, que asumió su cargo en septiembre pasado, dejó en claro que en ese contexto de crisis los números de Argentina serán aún peores: de una proyección de crecimiento del 3,9% para 2022 pasaría a un magro 1 % para el año próximo. Exactamente la mitad de lo que prevé el presupuesto nacional, según el proyecto enviado por el ministro de Economía, Sergio Massa, al Congreso.

"Proyectamos una caída del crecimiento en América latina, del 3,2 este año, al 1,4, el año próximo”, agregó Salazar, y ubicó a la Argentina por debajo del promedio. Junto al canciller Santiago Cafiero, que lo acompañó en un encuentro con medios de prensa en la Cancillería, Salazar enumeró el impacto en el precio de los granos, que bajan con el retorno de la exportación desde Ucrania, y la demanda de energía (que aumentaron de modo exponencial los gastos en dólares del Tesoro) como algunas de las causales de ese bajo crecimiento. "La deuda de los países como Argentina ha subido, la inflación también, no parece haber espacio para políticas fiscales expansivas, pero hay que seguir con las políticas sociales activas”, dijo el funcionario, que fue ministro de Comercio en Argentina y durante años funcionario de la OIT.

Diferencia en los datos

Desde la Cancillería reconocieron una diferencia en los datos del crecimiento con los de la Cepal, pero destacaron que "si se toman los datos del segundo semestre, dónde el crecimiento proyectado es 0, podemos ser optimistas en que en 2023 vamos a crecer", afirmaron.

Por lo bajo, fuentes oficiales también destacaron que la Cepal "se quedó corta" en sus previsiones anteriores de crecimiento del país, que alcanzaron el 10 % en 2021, contra el 7,5 % que proyectaban sus estudios. "Massa nos dice que confiemos”, comentó una alta fuente gubernamental que conoció estos datos en torno al futuro de la economía, vital para sostener las chances del Gobierno en las elecciones del año que viene.

En tren de matizar su mirada sobre la Argentina, Salazar destacó lo que puede aportar "su potencialidad agrícola, el litio, la cuestión ambiental”, y también respondió con un "sí” a la consulta de si el FMI debería "revisar” sus acuerdos con la Argentina.

El lunes, Costa Rica, a través de su canciller Arnoldo André Tinoco, pasará la presidencia pro tempore de la Cepal a Cafiero, por lo que el país -que vuelve a organizar una reunión de esa entidad luego de 59 años- quedará como coordinador de la Cepal, que tiene su sede central en Santiago de Chile.

"La Cepal tiene un rol bien determinado, en un continente lastimado por los shocks de la pandemia y la guerra”, dijo Cafiero, y evaluó -junto con Salazar- que "aquí hay un problema de oferta más que de demanda, hay que expandir esa oferta”, destacó. Y agregó que los objetivos de la presidencia argentina se relacionarán con el título del documento que será debatido en el plenario a partir del lunes.

 

Jaime Rosemberg 
 Fuente La Nación.