Señor director:

Aunque nos cueste muchas veces aceptarlo, la sociedad argentina está enferma. La crisis de valores golpea desde hace mucho tiempo. No respetamos las leyes, tampoco a quien ejerce la autoridad. Y, aquellos que tienen el poder, muchas veces lo hacen valer en beneficio propio, en desmedro de muchos. Me refiero a todos los ámbitos de la vida pública. Este preámbulo es para referirme a un auténtico bochorno, un escándalo sucedido en el ámbito deportivo con el DT de River Plate, Marcelo Gallardo, quien incumplió con la sanción que recaía sobre él por parte de la Conmebol, ente rector del fútbol sudamericano. Aquí también se abrió otra "grieta”, quienes por ser hinchas de River, defienden las actitudes que van en contra del reglamento establecido. No se trata de justificar nada. En la Argentina vemos cómo cada sector político, sindical, social, entre otros, acomodan las leyes de acuerdo a su conveniencia, como por ejemplo cortar una calle, cuando la Constitución Nacional, lo prohíbe. La actitud de esta persona pública en otro país, muestra a un miembro de la sociedad argentina, tratando de imponer su ley, por sobre las reglas establecidas. Este ejemplo es, sin dudas, una señal de alarma que, debe llevarnos a la reflexión a toda la sociedad y a los distintos sectores de la vida pública que están hambrientos de poder. No podemos seguir en esta decadencia. Debemos fomentar los valores morales, si queremos, algún día, ser una nación seria y respetada por el resto del mundo.