El cambio climático hace que el hielo se derrita en los polos, primeras señales de una crisis global.

Ante la amenaza de un impacto más severo y acelerado de la emergencia climática, los grandes actores involucrados en la lucha contra esta crisis global piden mayor ambición en las acciones para frenarla.

En un Congreso realizado en junio último por el Banco Mundial en Singapur, en donde España tuvo un papel relevante, autoridades de numerosos gobiernos, con especial presencia de los asiáticos, organizaciones internacionales, multinacionales, responsables de plataformas en defensa del clima y otros muchos agentes comprometidos con la sostenibilidad del planeta insistieron, en un acto conjunto, en la necesidad de avanzar de forma urgente en los compromisos del Acuerdo de París, y tratar de evitar que el aumento de la temperatura media global supere los 1,5 grados ante la amenaza, en caso de rebasarse esos umbrales, de que los daños podrían ser mayores de los previstos inicialmente.

"Necesitamos un rediseño radical y de forma urgente de nuestro sistema económico”, porque el cambio climático representa "una muy grave amenaza” para el desarrollo mundial, con efectos previsiblemente devastadores si no se adoptan medidas contundentes en un horizonte de "tan solo diez años”, aseguró la vicepresidenta del Banco Mundial para de Asia y Pacífico, Victoria Kwakwa.

Energías renovables, mayor innovación para una producción más sostenible, ciudades "inteligentes” y eficientes desde el punto de vista del uso y del consumo de los recursos, nuevas tecnologías de gestión de residuos y mejor aprovechamiento del agua como bien cada vez más escaso son algunos de los temas que fueron tratados en la ocasión.

El tema clave sin embargo fue tratar de impulsar el apoyo de acciones financieras por parte de los bancos con destino a proyectos de negocios sostenibles, no solo porque serán claves para la transición hacia un modelo económico descarbonizado, sino porque además serán previsiblemente más rentables.

La crisis climática es una amenaza real, que ya está avisando con el aumento de sequías que además cursan con inundaciones y tornados, con especial incidencia precisamente en Asia.

Además, las estaciones son ahora muy calurosas en muchas zonas del planeta y el hielo se derrite en los polos, y estas son sólo las primeras señales de esta crisis global.

La descarbonización de las economías debe implicar a toda la sociedad en su conjunto, desde los gobiernos y los reguladores, hasta las empresas, especialmente la industria tecnológica con sus innovaciones, y por supuesto al sistema financiero.

Es necesarios que todos los países remen en la misma dirección a nivel regulatorio y a nivel de financiación, con un decidido apoyo a los proyectos de negocio que reduzcan las emisiones contaminantes.

Más allá de anticiparse a los daños físicos de la crisis climática que son "evidentes”, se necesita que el mundo financiero "vire totalmente el foco de sus inversiones y su forma de actuar” ante esta crisis global para apostar por proyectos sostenibles, que además serán mucho más rentables y duraderos.

Europa se ha propuesto "unos objetivos ambiciosos”, que España se propone cumplir "con toda una batería de regulaciones”, dijo, porque es responsabilidad de los gobiernos tomar medidas, especialmente después de que la sociedad y la juventud, en concreto, lo estén pidiendo cada vez más. 

 

Por Amaya Quincoces
Agencia EFE