
Tiene una larga historia y siempre recostado sobre los cerros, dentro del centro urbano de Pampa Vieja, limitando con Pampa del Chañar, y a 7 kilómetros hacia el Este de la ciudad de San José de Jáchal. La población, de unos 300 habitantes, destaca por poseer una cooperativa de pequeños productores que elaboran artículos en base, sobre todo, el tomate, el membrillo y la alcayota, con alta calidad artesanal y siempre con frutos locales. Para Rubén Godoy, concejal municipal, "La Falda es un ícono cultural importante de Jáchal, que año tras año alberga a miles de turistas, ya que en frente pasa la ruta provincial 491, un corredor turístico fundamental". Y algo que la distingue por sobre todas las cosas es que en esta zona está emplazado un escudo nacional que con mucho sacrificio hizo hace unas ocho décadas un grupo de docentes y vecinos.
Llegada de turistas
En los últimos años se ha multiplicado la llegada de visitantes para apreciar la obra, sobre todo desde que se creó la comisión de vecinos "La Faldeñita", muy activa y con referentes destacados de la población, entre ellos el propio Godoy, uno de los protagonistas de la creación cuando se desempeñaba como director de Turismo del intendente CPN Miguel Vega, que en abril pasado dejó inaugurada las obras de iluminación en la Ruta Provincial citada, con 49 columnas metálicas telescópicas de 9 metros de altura en el tramo comprendido entre Callejón Martínez y La Falda.
En esta etapa municipal precisamente, se creó, en 2015, la "Fiesta del Escudo", aprovechando que en vacaciones escolares de invierno no había otro atractivo especial en el departamento.
La iniciativa tuvo una creciente respuesta de miles de turistas, según el intendente Vega, ya que "año a año se fueron mejorando la organización y las condiciones del predio", ubicado al lado de la iglesia de Santa Rita, templo de original diseño.
Para el concejal Godoy, se espera "que el próximo gobierno municipal pueda seguir apoyando y apostando a esta iniciativa". Es que a partir del próximo 10 de diciembre será el médico Matías Espejo quien asuma la intendencia municipal de Jáchal.
Para Rubén Páez, otro apreciado habitante de La Falda con quien conversó este periodista, "el escudo es un símbolo patrio importante para nosotros; un sentimiento que está plasmado ahí en esta obra que dejaron esos niños, hombres y mujeres de hace ocho décadas".
Este ya legendario y patriótico emblema tiene 29 metros de largo por 14 metros de ancho y en la finalización de los trabajos después de unos cuatro años, se contó también con la colaboración de obreros municipales.
Una idea que nació en la escuela del pueblo
Por su parte Alicia Rojas, 24 años directora de la escuela "José Mármol", recuerda que la iniciativa "fue del director de la entonces escuela ‘137", don Miguel del Rosario Reyes, quien en 1943 convoca a los vecinos para plantearles la idea. Todos lo apoyan y comienzan a hacer los primeros proyectos". Era y es una escuela muy chica, reconoce la docente, "aunque todos se movilizaron para cumplir la propuesta". Sin embargo, a los pocos meses fallece Reyes, "sin poder ver la obra terminada, pero la docente adjunta de entonces, la señora Palmenia Flores de Fierro, continua la iniciativa al sentirse muy apoyada por los vecinos que le ayudaron a subir todo el material arriba, ya que con respecto al nivel de la ruta hay 200 metros de diferencia", agrega la señora Rojas. También reconoce convencida que la obra, inaugurada el 5 de octubre de 1947, se conserva "porque lo sentimos algo propio de cada uno". Agrega que "se han hecho muchas campañas para conseguir los materiales porque son muchos litros de pintura los que se necesitan para pintarlo periódicamente a pincel, algo más laborioso todavía, ya que el lugar no permite subir maquinaria, y para ese trabajo a los vecinos se le suman exalumnos de la escuela ya que es un patrimonio de todos los jachalleros y debemos cuidarlo".
Un emblema gigantesco
Este ya legendario y patriótico emblema tiene 29 metros de largo por 14 metros de ancho y en la finalización de los trabajos después de unos cuatro años, se contó también con la colaboración de obreros municipales. Por un tiempo dependió de la dirección de Parques y Paseos de la provincia, y en las fechas patrias se enarbola la bandera en el mástil ubicado en la parte superior del escudo. El también destacado vecino Carlos González, y miembro de "La Faldeñita", es hijo de Isabel Pereira, la jovencita vecina que bailó una danza folclórica durante la inauguración del escudo hace 76 años, junto a otro mozo de la época, Marcelo Balmaceda, y recuerda la historia con mucha emoción como la mayoría de los entrevistados.
A su vez la joven docente de la localidad, profesora Selva Martínez, revela que "hay un acercamiento muy interesante de los jóvenes, y la historia del escudo, siempre nos transporta emocionalmente a las raíces de donde venimos en La Falda". También participan de las tareas de la institución citada las vecinas Sandra Suárez y Estela Aciar, quienes aportan más datos, entre otros que la juventud local posee su Club Deportivo "La Falda" que participa en la primera "B" de la Liga de Fútbol Jachallera. Y asimismo el suboficial mayor retirado de la Armada Argentina, Ramón Lucas Pérez, primer vecino que salió de La Falda para estudiar en una unidad militar nacional y que hoy memora conmovedores momentos de su infancia en el lugar y sobre el cuidado del ya mítico escudo.
Por Luis Eduardo Meglioli
Periodista
