En las últimas horas se conoció que la Justicia dio lugar a la apelación presentada por Gimena Martinazzo para que se revise el sobresimiento de Eduardo Cáceres en la causa por violencia de género.
"Apelamos el sobreseimiento y la Justicia nos da lugar, ahora tenemos un tiempo corto para presentar pruebas que demuestren que lo que hicieron estas fiscales no está bien. Las fiscales Galante y Gerarduzzi se basaron en el perito de parte (pagado por Cáceres en este caso) para decir que no habían pruebas para procesarlo", relató la dirigente política en Radio Sarmiento.
"Hay suficientes pruebas para que esta causa no termine en sobreseimiento. este hombre ejerció violencia, manipuló chat y los presentó como prueba para pasar por encima de la Justicia", agregó Martinazzo.
"Vuelvo a creer que hay personas que no se dejan avasallar por amiguismos políticos o arreglos porque se viene una elección", disparó.
"Estas dos fiscales son muy amigas y afines a Orrego y Cácares. Lo digo con total convicción, cualquiera que lea la causa entiende que no hay dudas a que se ejerció violencia", acusó.
La causa
Luego del pedido de la fiscal Yanina Galante, el juez Carlos Lima decidió sobreseer al exdiputado nacional Eduardo Cáceres en la causa por lesiones que se abrió luego de la denuncia de la dirigente Gimena Martinazzó, quien lo acusó de golpearla.
La representante del Ministerio Público valoró que hubo inconsistencias en el relato de la denunciante que chocaban con las pruebas, entre las que se incorporaron, en el tramo final de la investigación, elementos desincriminatorios por parte de la defensa, adelantó este diario el pasado 5 de julio, un día después de que se conociera su solicitud.
El planteo de la fiscal representó un giro de 180 grados en la causa contra Cáceres, quien había sido procesado por lesiones leves agravadas por el vínculo, dado que el juez Federico Rodríguez consideró que con Martinazzo eran pareja. El exlegislador apeló la resolución y la Sala II de la Cámara Penal confirmó el procesamiento y, encima, le sumó el agravante de que las lesiones se produjeron en un contexto de violencia de género. No obstante, los camaristas ordenaron que se efectúen pruebas pendientes cuando el expediente bajara al juzgado de primera instancia. La causa, que se tramitó bajo el viejo sistema penal, avanzó y llegó a manos de Galante, fiscal Correccional.
Pidió el sobreseimiento de Cáceres debido a que, ante las inconsistencias que había encontrado, no iba a poder sostener una acusación en el juicio. Al final, su postura terminó siendo distinta a la de los fiscales Juan Manuel Gálvez, que intervino en la investigación inicial, y Daniel Galvani, que participó en la instancia de apelación.
Con la resolución del juez Lima, Cáceres terminó desligado de la causa
