La humanidad se encamina cada vez más hacia un mundo convulsionado en el que la paz comienza a ser un valor en vía de extinción que si no es promovido por cada nación, en el seno de cada sociedad, no habrá manera de evitar las guerras y atentados que se registran periódicamente en distintos puntos del planeta. Educar para la paz debería ser una consigna en común de todos los pueblos y no sólo un valor humano que se imparte en algunas ocasiones y en determinados ámbitos. La promoción de la paz debe realizarse desde los primeros niveles de educación, junto a los primeros conocimientos que se imparten a los niños, a fin de permitir una internalización de este concepto que debe acompañar al ser humano durante toda su vida.
A nivel escolar hay un procedimiento que apunta a ir inculcando la vocación por la paz. Se trata de la mediación escolar que es un método de resolución pacífica de conflictos generados en los espacios escolares. La mediación se da cuando las partes del conflicto no son capaces de resolver la situación por ellos mismos y necesitan que otra persona o personas de forma neutral intervengan para llegar a acuerdos. En las escuelas que se ha aplicado ha llegado dar muy buenos resultados, por lo que sería conveniente que este tipo de enseñanza se generalizara para crear una corriente de mejor convivencia en un ámbito de formación donde se forja la personalidad de los educandos.
En nuestra provincia, en la Escuela Danta Alighieri, desde hace un tiempo se viene trabajando en este sentido dentro de un programa destinado a promover la cultura de la paz. La experiencia está a cargo del Centro de Mediación Andrea Riacciardi bajo el slogan "La paz mundial es un sueño de la humanidad" y es el único establecimiento que ha incorporado la mediación escolar entre pares en el nivel primario. Hay otras experiencias de mediación escolar pero en el nivel secundario, tal el caso de la Escuela Virgen de Andacollo en Chimbas que durante años aplicó este métodos con muy buenos resultados.
La mediación escolar es la base de un proceso de aprendizaje de un valor tan caro para la humanidad como es la paz, ya que a través de ella los alumnos aprenden a desarrollar habilidades sociales, a reconocer emociones, a desarrollar fluidas técnicas comunicacionales y hacer que los chicos sean artífices de la resolución de sus propios problemas. Con esto se va forjando una personalidad proclive a solucionar pacíficamente la mayoría de los conflictos dando lugar a la formación de personas que en su juventud y adultez se inclinarán hacia la paz para la resolución de todas las situaciones que se les presenten.
Sin duda que hay otros métodos para promover la paz y se sabe que lograrla conlleva mucho trabajo a todo nivel, ya que no solo consiste en deponer las armas, sino que también requiere la construcción de sociedades en las que todos sus miembros sientan que puedan desarrollarse con la tranquilidad que implica y sin sobresaltos.
Hay que ir promoviendo la cultura de la paz desde la pequeña escala y los primeros años de vida, pera llegar a ese estado ideal que por ahora parece tan lejano.
