La planificación es una herramienta de apoyo al educador que le permite tener un plan efectivo que tiende a mejorar el aprendizaje de los estudiantes, transformándose el docente en una figura mediadora y facilitadora.

 

Mediante ella puede dedicar mayor parte de su tiempo a observar el desempeño de sus alumnos y a generar espacios permanentes para la discusión, la investigación educativa y la promoción de competencias académicas tales como la comunicación, la reflexión, el trabajo colaborativo y estrategias de solución ante problemas reales.

 

Para llevar a cabo la planificación se tiene en cuenta estos cuatro pilares: 1- Aprender a conocer: este tipo de aprendizaje se enfoca mas en adquisición de conocimientos clasificados y codificados, que al dominio mismos de los instrumentos de saber. Aprender a conocer supone, aprender a aprender, ejercitando la atención, la memoria y el pensamiento. 2- Aprender a hacer: Este aprendizaje está íntimamente vinculado a la cuestión de la profesionalidad. ¿Cómo enseñar a poner en práctica los conocimientos y al mismo tiempo como adaptar la enseñanza al futuro campo de trabajo, cuya evolución no es previsible? Esta no es una respuesta fácil ya que entre muchos factores deberá tomarse en cuenta el grado de desarrollo del país. 3- Aprender a convivir: Este aprendizaje tratar de concebir una educación que permita evitar los conflictos o solucionarlos de manera pacífica, fomentando el conocimiento de los demás, de sus culturas, de su espiritualidad. La experiencia demuestra que no basta con organizar los contactos y la comunicación de grupos diferentes, por el contrario si estos grupos compiten entre sí en un espacio común estos contactos puede agravar las tensiones y generar más conflictos.

 

Por ello los programas de educación deben reservar tiempo y ocasiones suficientes para iniciar desde muy temprano a los jóvenes en proyectos cooperativos, en el marco de actividades deportivas y culturales, mediante su participación en actividades sociales. 4- Aprender a ser: Tiene por objeto el despliegue completo del hombre en toda su riqueza y en la complejidad de sus expresiones y de su compromiso; individuo, miembro de una familia y su colectividad, ciudadano y productor, inventor de técnicas y creador de sueños, el cual comienza con el conocimiento de sí mismo y se abre después con las relaciones hacía los demás. 

Como complemento a estos pilares educativos que son la base de la Planificación por competencias se suman aquellos principios del quehacer diario de la enseñanza y el aprendizaje: Todo tiene que ver con hacer consciente lo que hacemos de ordinario. Cuestionamiento permanente. Sistematizar e Incorporar habilidades de pensamiento. Evaluar para reconstruir. Integrar la teoría con la practica. Acercar al estudiante al campo ocupacional. Trabajar en equipo. 

Características de la planificación educativa por competencias: 

El enfoque educativo basado en competencia articula conocimientos globales, conocimientos profesionales y experiencias laborales, que permiten reconocer las necesidades y problemas de la realidad, que se definen mediante el diagnostico de las experiencias de la realidad social, de la práctica de las profesiones, del desarrollo de las disciplinas y el mercado laboral. La combinación de elementos permiten identificar las necesidades hacia las cuales se orienta la formación profesional, de donde se desprenderá la identificación de las competencias profesionales específicas y genéricas indispensables para el establecimiento del perfil del egreso del futuro profesional. Articula conocimientos conceptual, procedimental y actitudinal que van más allá del simple hecho de aprender. No es suficiente la sumatoria de saberes y capacidades para llegar a la competencia. 
 
 

Paola Noemi Zapata, Educadora