Como una telenovela que suma nuevos elementos a la trama principal todos los días, el escándalo por las fiestas que se hacían en la mansión de Playboy agregó un capítulo. La viuda de Hugh Hefner confirmó que eliminó una “montaña” de imágenes sexuales de las “noches de cerdos” que se organizaban allí.
Crystal Hefner se expresó en Twitter luego de que Holly Madison, una de las novias del magnate de Playboy, dijera que temía ser víctima de una pornovenganza, debido al material pornográfico privado del que fue parte y que durante muchos años retuvo Hefner.
A través de su cuenta de Twitter, la modelo explicó que luego de ver el documental Los secretos de Playboy encontró “miles de fotos de cámaras desechables” de las que habló Madison en la entrevista que le hicieron.

“Inmediatamente las rompí y destruí cada una de ellas para vos y las innumerables mujeres que aparecen. Se fueron y ya no están”, agregó.
Las imágenes a las que hacer referencia son parte del relato de Madison. La exconejita contó que cuando estuvo con Hefner, entre 2001 y 2008, el productor sacaba “todo tipo de fotos a mujeres desnudas” y que, después, las usaba como chantaje.
“Sus amigos siempre lo apoyaron y hablaron muy bien de él. Pero ese es el único lado que vieron. No tenían idea de lo que estaba pasando a puertas cerradas y cómo trataba a las mujeres”, lanzó.
Luego, precisó: “Cuando vivía en la mansión, tenía miedo de irme. Algo que siempre estuvo rondando en el fondo de mi mente, creo que desde el principio, era que si me iba, había una montaña de pornovenganza esperando para salir”.
Cómo eran las “noches de cerdos” que organizaba Hugh Hefner en la mansión de Playboy
De acuerdo a los testimonios, Hefner convocaba una vez por semana a sus amigos para que “hicieran lo que quisieran” en lo que llamaba “noches de cerdos”. A su vez, llamaba a varias trabajadoras sexuales que, según sus parámetros, “eran feas”.
Después, se las “ofrecía” a sus amigos. Uno de los testimonios de archivo que aparece es el de Linda Lovelace, la estrella porno del film Garganta profunda.
La actriz manifestó que la trataban “como a un pedazo de carne” y rememoró una espantosa historia: la obligaron a darle sexo oral a un perro mientras todos festejaban.
