El Ministerio de Economía formalizó ayer la convocatoria a un canje de deuda en pesos, con vencimiento en el segundo trimestre de 2023, por dos canastas de bonos. Una de ellas incluye exclusivamente títulos ajustados por inflación (Coeficiente de Estabilización de Referencia, CER). La otra es una combinación de 70% ajustados por CER y 30% de bonos duales -que ajustan por inflación o tipo de cambio-, con vencimientos en 2024 y 2025.

El objetivo, en esta ocasión, es patear para 2024 y 2025 parte de los vencimientos del segundo trimestre, que suman cerca de 7 billones de pesos, mediante una operación que -según el gobierno- tiene aval del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En total, el canje abarcará títulos por unos $7 billones que están divididos en partes similares entre organismos públicos y entidades privadas, fundamentalmente bancos, aunque también hay otros inversores institucionales como fondos de inversión y empresas aseguradoras, según confirmaron fuentes del Palacio de Hacienda. La apertura de la licitación será el jueves 9 de marzo y cerrará el lunes 13.

La primera de las canastas incluirá el canje de títulos por bonos CER, con vencimientos en abril de 2024 (30%), octubre de 2024 (40%) y febrero de 2025 (30%); mientras que la segunda canasta comprende un bono dual con vencimiento en febrero de 2024 (30%) y dos bonos CER, con vencimiento en octubre de 2024 (40%) y febrero de 2025 (30%).

El canje de deuda tendrá la intención de "ordenar la curva" de vencimientos, indicaron fuentes del Palacio de Hacienda. De ese modo, quedará mucho más relajado el horizonte de corto plazo antes de las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) de agosto.

Entre los funcionarios que trabajaron la propuesta consideran que la operación podría considerarse exitosa si pudieran alcanzar un porcentaje de aceptación entre los bancos de entre 45 y 50%, un número que estiman razonable.

Este ‘canje voluntario’, coinciden en la City, es la única alternativa que encuentra el ministro de Economía Sergio Massa para ‘patear’ los vencimientos de los bonos en pesos previstos para este año.

Los instrumentos ‘duales’ son los que más resistencia generaron en la oposición, que alertaron que el Gobierno le dejaría ‘una bomba de tiempo’ a la administración que lo suceda después de diciembre de este año. Los bonos duales son una suerte de ‘seguro contra todo riesgo’, porque en su composición ofrecen tanto cobertura ante un aumento de la inflación como ante una devaluación del peso.

Se trata de instrumentos en pesos que le ofrecen a los inversores un rendimiento que se ajusta por la suba del CER o del dólar mayorista, el que ofrezca un mejor rendimiento. Pablo Repetto, de Aurum Valores, explicó: ‘El bono dual es como un plazo fijo que ajusta por UVA o por variación del tipo de cambio, de los dos, el que mejor beneficio le dé al inversor’.

Un comunicado divulgado por legisladores opositores sostiene que el canje ‘implica un seguro de cambio para los bonistas y que la deuda, que vencía cada tres meses, ahora tenga vencimientos diarios’.

El canje, agregan economistas opositores, ‘es una operación que puede gatillar más emisión monetaria’, lo que impactaría en la inflación.

Massa destacó que con la medida ‘desactivamos la idea de la bomba, de que cada dos o tres meses algo está a punto de explotar’.

 

Dudas

Para la oposición, el canje "violaría la Carta Orgánica del Banco Central y la Ley de Administración Financiera", lo que "implicaría un seguro de cambio para los bonistas (bancos) y la deuda -que en promedio hoy vence cada tres meses- pasaría a vencer diariamente".