De acuerdo a la información de la Secretaría de Evaluación Educativa del Ministerio de Educación, de 
las 6.308 escuelas rurales y vulnerables, que participaron de la evaluación de aprendizaje, 3.911 superaron el promedio nacional, con el 62% de efectividad. Y con mayor precisión se destacó matemática, donde el porcentaje de chicos rurales en superar los objetivos con respecto a los colegios urbanos es superior. 

El éxito del llamado "modelo rural” se atribuye a la enseñanza personalizada y al "plurigrado” -un docente cubre varias etapas del aprendizaje-, junto con un buen clima escolar, el compromiso de las familias y el trabajo por proyectos interdisciplinarios. Son los mismos criterios que el Ministerio de Educación está tomando ahora para diseñar la nueva escuela secundaria, que empezará a funcionar en todo el país a partir de 2018. 

De acuerdo a los pedagogos, estas condiciones son poco frecuentes en las aulas urbanas donde la división es por grados, y con grupos más numerosos, por mencionar sólo algunas de las características 
más allá del clima diferente por la indisciplina y las tensiones que influyen, como también la cantidad de alumnos. 

Pero también debe atribuirse el logro de los chicos del campo por una mayor inversión, en este caso del programa Promover (Proyecto de Mejoramiento de la Educación Rural) financiado por el Banco Mundial. Son 250 millones de dólares comprometidos hasta 2020 para infraestructura, libros y útiles. Este apoyo será extendido al fortalecimiento de las escuelas rurales secundarias. 

De todas maneras es la dedicación del docente rural el que se lleva el mérito, como en el plurigrado que lo hace agilizar la mente planificando cada actividad para los distintos niveles de aprendizaje, con la experiencia de que los más chicos aprenden mucho de los más grandes y todos prestan más atención. 

La diferencia es tan amplia, que un chico de ciudad debería tener mayores estímulos para resolver problemas, precisamente por los problemas que le plantea este ámbito, y así llegar a igualar o superar a los alumnos de los lugares más remotos.