Todas las previsiones y registros indican que esta década será la más calurosa desde que la temperatura del planeta tiene registros, cumpliéndose así las previsiones de los científicos que dieran lugar al Acuerdo de París sobre el cambio climático. Es así que 2020 está a punto de finalizar como uno de los años más cálidos sin concretarse las medidas políticas comprometidas por los diferentes gobiernos firmantes del compromiso global y por ello el deterioro de los ecosistemas hace sentir las consecuencias.
La Organización Meteorológica Mundial acaba de publicar un informe preliminar sobre el estado del clima mundial 2020, que no da lugar a especulaciones o dudas acerca de una realidad que ya nos golpea con alteraciones atmosféricas totalmente atípicas y puntuales, o de manera cíclica con períodos preocupantes, como el de la prolongada sequía que afecta a nuestra provincia en tanto en otras latitudes se producen fenómenos opuestos.
En la Cumbre parisina de 2015 los países miembros de la ONU se comprometieron a tomar medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero como una forma de mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados Celsius y de manera ideal en los 1,5ºC para fines de este siglo. Esta última cifra se considera como el mejor escenario para atenuar el calentamiento dado la tendencia creciente de los últimos años.
Dejando de lado este 2020 por el azote de la pandemia y con todos los recursos disponibles para enfrentar al coronavirus, el balance climático se refleja en los 150.000 millones de dólares que costaron al mundo los desastres naturales del año pasado. Los incendios, inundaciones, sequías y ciclones devastadores son golpes de la naturaleza debido al caos generado por las actividades humanas. Así como el Covid-19 ha unido a la humanidad en la búsqueda de soluciones para salir de la crisis sanitaria, se deben asumir estas responsabilidades para frenar el calentamiento global.
Los fenómenos meteorológicos extremos afectan a la seguridad alimentaria. Más de 50 millones de personas se han vistió afectadas este año por los desastres relacionados con el clima y por la pandemia, una relación comparativa de impactos mundiales que nos lleva a meditar sobre la magnitud de estos embates de la naturaleza, con secuelas como las actuales y para las futuras generaciones.
