Si bien todavía no se conocen cifras exactas de la cantidad de estudiantes que cursarán el próximo año las distintas carreras universitarias que ofrecen las dos principales y tradicionales casas de estudio de nuestra provincia, la Universidad Católica de Cuyo y la Universidad Nacional de San Juan, se advierte una sensible disminución en la matrícula por la cantidad de estudiantes que están optando por las universidades que dictan sus carreras a distancia, como por ejemplo la Universidad Siglo XXI y la Universidad de Congreso, entre otras tantas que han ampliado considerablemente su oferta educativa en los últimos tiempos.
Se considera que uno de los factores que más ha incidido en este fenómeno es el prolongado período de falta de presencialidad de los alumnos a consecuencia de la pandemia del covid-19 que hizo que la mayoría de las clases fueran virtuales, en una experiencia que en la opinión de muchos especialistas no fue demasiado positiva a consecuencia de los problemas de estas casas de estudio y de algunos profesores con la conectividad necesaria.
Muchos alumnos advirtieron que otras casas de estudio con mejores recursos técnicos y una amplia oferta académica les ofrecían mayores posibilidades en el cursado de sus carreras, con un mayor índice de efectividad al momento de pensar en alcanzar el título correspondiente.
Es conocido por todos los inconvenientes que tuvieron las universidades tradicionales para implementar primero las clases estrictamente virtuales y luego un sistema bimodal que incluía clases virtuales y otras prácticas en carreras en las que es realmente necesario el trabajo de campo.
Ante este panorama las universidades tradicionales resolvieron, hace algunas semanas, retomar la presencialidad para el próximo año y mejorar la oferta educativa con carreras más acorde a las necesidades del país y la provincia orientadas a lo técnico en cualquiera de los aspectos. Esto quedó demostrado en la última Feria Virtual Educativa tanto de la UNSJ como de la Católica de Cuyo. La primera con más de 60 carreras y la segunda con 16, están intentando recuperar terreno perdido en manos de las universidades a distancia que están acaparando la atención de muchos estudiantes, al menos en la consulta de carreras.
Las autoridades universitarias confían en que con un abanico mayor de posibilidades de carreras técnicas que se dicten en los departamentos y la vuelta a la presencialidad, se logrará recuperar la matrícula. Una tarea que se presenta complicada si no se implementa una reforma de base de la currícula que incluya carreras un poco más cortas y con efectiva salida laboral.
