Los jueces Verónica Chicón, Eugenio Barbera y Juan Gabriel Meglioli condenaron ayer a 14 años de cárcel a un electricista de 34 años porque, al cabo del juicio, consideraron probado que violó a su hija entre los 13 y 14 años, introduciéndole los dedos, hechos calificados como abuso sexual con acceso carnal, agravado por el vínculo, la situación de convivencia y el grave daño en la salud mental de la víctima, dijeron fuentes judiciales. El tribunal también ordenó la prisión preventiva del acusado (llegó al juicio libre), y así adhirió casi por completo al pedido de la fiscal Ingrid Schott y la ayudante Laura Maldonado (UFI Anivi), quienes pedían el mismo castigo impuesto, aunque sumándole el delito de abusos simples reiterados cometidos desde que la niña tuvo 10 años hasta que comenzó a accederla con sus dedos.
El defensor, Federico Petrignani, solicitó la absolución de su cliente, quien negó en todo momento haber abusado de su propia hija. Tras el revés sufrido, el abogado anticipó que reclamará, por la condena y la prisión preventiva, ante un tribunal superior.
El hecho había sido denunciado por la víctima cuando tenía 14 años. Fue el 11 de enero de 2022 cuando se fue hasta una estación de servicio cercana a su casa y, desde el baño, llamó al 911 para decir que su hermano y su papá abusaban de ella.
Ya en el Anivi, explicó que su hermano la sometió entre los 6 y los 10 años. Y que su padre comenzó a manosearla desde los 10, cuando le contó lo que le hacía su hermano, que es investigado en un Juzgado de la Niñez.
