Era la fiesta que tanto quería Argentina. El reencuentro con su gente, como campeón de América y tratando de olvidar el escándalo de Brasil. Y fue la fiesta de todos con un Lionel Messi que condujo desde su talento inagotable a otra victoria por 3-0 sobre Bolivia en este camino casi allanado rumbo al Mundial 2022. Argentina fue más de principio a fin, sustentado en la enorme diferencia que lo separa de un digno Bolivia que jamas apeló a la violencia y que hizo lo que pudo. Fue la noche de Messi y su selección. La noche del capitán que decidió hacer todo para que Argentina viva un momento feliz camino a un nuevo mundial.
Hay partidos que implican diferencias y Argentina-Bolivia es uno de esos. Individual y colectivamente, siempre se terminan definiendo por lo que tienen y proponen cada uno. Y esta vez, no fue diferente. El comienzo generoso de un Bolivia que intentó disimular esas diferencias a partir de un planteo con presión, bastó que Argentina sintonizara la onda Messi para empezar a liquidar su reencuentro con la gente en el Monumental.

Y así, aparecieron las primeras llegadas a fondo con las proyecciones Molina por la derecha para encontrar descarga en Di María y luego en Messi. Llegó entonces el minuto 13 y el capitán argentino apareció más recostado al medio, lo dejaron recibir, giró, metió caño y en dos caricias acomodó la pelota para entrarle con su zurda y vencer a Lampe. Golazo. Un gol con el sello de Lio que selló con puro fútbol la presentación de Argentina ante su gente. Quiso reaccionar Bolivia pero Argentina ya era dueño de todo. A los 26" Lautaro Martínez tuvo su gol pero lo anularon por offside. Era otro aviso y sobre el final de esta primera parte, Messi armó un desastre para darle el gol a Martínez que en su definición la tiró afuera. Y claro, esas diferencias siempre aparecen más cuando Messi tiene la camiseta de Argentina. Porque a los 19" del complemento, empezó el principio del fin para las ilusiones de Bolivia cuando Lio decidió divertirse en el área Verde y con un festival de amagues y gambetas puso el 2-0 lapidario. Fiesta, récord y delirio para Argentina que sentenciaba la digna pelea que le planteó Bolivia desde sus limitaciones. Empezaron después los cambios y Scaloni mandó a Joaquin Correa por un inexpresivo Papu Gómez, luego llegaron Nico González y Angelito Correa para sumarse a la propuesta de Argentina. Quedó tiempo para ver el tercero de Messi y el delirio de todo Argentina que en una noche inspirada de su genio, vivió la fiesta que tanto quería con más de 21.000 fanáticos en las tribunas.
Récord y emoción
Messi, el goleador histórico de la Argentina, anotó los tres tantos para el 3-0 ante Bolivia y así superó un récord de Pelé, quien estaba como máximo artillero sudamericano a nivel países. La Pulga, capitán del conjunto nacional, llegó a los 79 goles con la Albiceleste y dejó atrás la marca de O Rei. Mientras que el máximo artillero de selecciones en la historia es el portugués Cristiano Ronaldo con 111 tantos.
Luego del partido, el zurdo se emocionó hasta las lágrimas al tratar de hablar de encuentro: "Es un día muy especial. Estar acá, con la gente de nuevo, mi familia, mis viejos, es algo muy lindo que soñé muchas veces…", expresó el rosarino y debió dejar la entrevista por la emoción.
