Una feroz resistencia en la capital ucraniana le complicaba el avance a las tropas rusas por estas horas.
Disparos de armas pequeñas y explosiones en varios puntos de la capital evidenciaban ayer las huellas de lucha urbana, como en el barrio de Shuliavka o el aeropuerto de Valsylkiv, en el sur de Kiev.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, convertido en un símbolo de la resistencia ante la invasión rusa, viene insistiendo con el reparto de armas a civiles convertidos en milicianos sin apenas entrenamiento militar, que se despliegan en Kiev, la capital ucraniana, montando controles y excavando improvisadas trincheras en las calles.
Mientras los barrios de Kiev lucen prácticamente desiertos y sometidos a un severo toque de queda, Zelenski, aseguró ayer que las Fuerzas Armadas del país han hecho "descarrilar" el plan de ataque ruso para la capital ucraniana.
"La verdadera batalla por Kiev continuó. El enemigo usó todo contra nosotros: combatientes, saboteadores, tropas de desembarco. Los invasores golpearon áreas residenciales, tratando de eliminar las instalaciones de energía. Sus tácticas son muy viles", afirmó.
Pero "hemos resistido y estamos repeliendo con éxito los ataques enemigos. Kiev y las ciudades alrededor de la capital están controladas por nuestro Ejército", señaló.
Al menos 35 personas resultaron heridas en la madrugada de ayer en Kiev, incluyendo dos niños, según el balance de toda la ciudad hecha por su alcalde, Vitali Klistchko, quien informó también que un misil ruso impactó contra un edificio de apartamentos en el Oeste de la urbe.
Según ha declarado un portavoz del Departamento de Defensa estadounidense, la ofensiva rusa se ha topado con una "resistencia muy determinada" que, sobre todo en el Norte del país, ha impedido al Ejército ruso avanzar según lo esperado.
El Ejército, con ayuda de civiles armados, está colocando barricadas de neumáticos para cortar calles y establecer controles en la capital, principal objetivo de Moscú. Ha habido tiroteos en varios puntos de la capital, que trata de resistir el ataque. Pese a la ofensiva sobre Kiev, Reino Unido ha informado que, según sus datos, el grueso de las tropas rusas estarían a unos 30 kilómetros de esta ciudad.
Los propios ucranianos volaron varios puentes sobre el río Dnipro que corta en dos a la mayoría del territorio ucraniano y que es la principal barrera natural que tienen los rusos que avanzan desde sus fronteras del Este.
Los resistencia con civiles no sólo ocurre en Kiev sino en toda Ucrania y se apela a lo que sea, como bicicletas o botellas de cerveza transformadas en bombas incendiarias para frenar a los invasores.
Un video dramático filmado en Bakhmach (a unos 150 kilómetros al noreste de Kiev) muestra a un grupo de civiles que intentan detener el avance de los tanques rusos parándose o arrodillándose frente a ellos o arrojando sus bicicletas debajo de vehículos de combate.
En estos primeros días de la invasión rusa, gran cantidad de ucranianos nublados por el miedo habían dejado a su país en soledad para evadir los ataques. Polonia, miembro de la Unión Europea, anunció que 115.000 vecinos ucranianos están en su territorio.
La crisis geopolítica internacional se desarrolló en los últimos cuatro meses, desde que el presidente ruso Vladimir Putin comenzó a desplegar sus fuerzas militares en la zona fronteriza de Ucrania.
Inicialmente, el presidente ruso dijo que estaba preocupado por la seguridad nacional del país, dada la expansión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Europa del Este. La OTAN es la alianza militar de occidente a la que Moscú enfrentó en la Guerra Fría (1947-1989).
El presidente ruso Vladimir Putin quería garantías de que Ucrania no sería admitida en la alianza, lo que, en teoría, le permitiría a Estados Unidos instalar bases militares en la región vecina al territorio ruso.
Ayer por la noche, volvían a sonar las sirenas y desde el Gobierno ucraniano anunciaron que se esperaban "fuertes ataques aéreos" en Kiev. Las autoridades locales ordenaron a los ciudadanos buscar refugio en búnkers y estacionamientos subterráneos. El Gobierno de Zelenski afirmó que mató a 1.000 soldados rusos y capturó a otros 300.
El presidente, Volodimir Zelenski, advirtió en horas de las noche que las tropas rusas tratarán de tomar Kiev. En un mensaje transmitido a toda la nación, había asegurado que la "noche será más dura que el día".
En tanto, en Dnipro, la tercera ciudad más poblada de Ucrania, ciudadanos preparan barricadas y cócteles Molotov para usar contra los soldados rusos, utilizando espuma de poliestireno y botellas de cerveza usadas.
Destacado:Israel busca sumar fuerzas
La embajada de Ucrania en Israel apeló ayer a sus ciudadanos en el país y a la población israelí en general a sumarse a la lucha contra las fuerzas rusas en territorio ucraniano.
"Queridos compatriotas, hermanos y todos los ciudadanos solidarios de Israel y otros países que se encuentran actualmente en Israel, la embajada ha iniciado la formación de listas de
voluntarios que deseen participar en acciones de combate contra el agresor ruso", señaló la embajada ucraniana a través de una publicación en su cuenta oficial de Facebook.
El mensaje, dirigido a "las personas que deseen participar de la protección de Ucrania ante la agresión militar rusa", instaba a voluntarios a enviar un correo electrónico a una cuenta especialmente creada con este fin, en el que especificaran su nacionalidad, su edad y su formación militar, entre otros datos.
Israel, donde el servicio militar es obligatorio tanto para hombres (tres años) como para mujeres (dos años), cuenta con una importante población de origen ucraniano, tras la masiva llegada de inmigrantes judíos de países de la ex Unión Soviética desde la década de 1990.
Enojo en Londres
Cientos de personas, portando banderas ucranianas, se manifestaron ayer ante la embajada de Rusia en Londres y ante la residencia oficial del 10 de Downing Street para reclamar el fin de la invasión rusa en Ucrania. Con grandes pancartas y banderas, gritaban: "Putin, para la guerra", "Putin, vete a casa".
"Pagará caro"
Francia apuesta porque las acciones a todos los niveles -económico, militar y diplomático- hagan que aumente el coste para Rusia de su invasión hasta que el presidente Vladimir Putin desista. Se trata de que Putin vea "que no puede tomar Kiev, que lo pagará demasiado caro", dijo una fuente oficial.
