
Ni bien se inició esta semana, las imágenes de civiles ucranianos muertos, algunos con las manos atadas a la espalda y otros mutilados, esparcidos en calles, veredas espacios y espacios verdes, conmovieron al mundo civilizado. Y, quizás una frase que es común denominador es "no puede suceder esto en pleno siglo XXI". Y esta frase tiene que ver con que la humanidad creyó que ese tipo de prácticas habían terminado con la II Guerra Mundial y algunos conflictos durante de segunda mitad del siglo XX. Lo cierto es que las tropas rusas, que lidera el criminal de guerra, Vladimir Putin, no tuvieron ni tienen piedad con los civiles, ya sean hombres, mujeres y niños de cualquier edad. La intención del genocida ruso, como lo dijo el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, es eliminar a todos los ucranianos de la faz de la tierra.
Mientras, algunos sobrevivientes de la matanza de Bucha pueden contar lo que sucedió, no el fin de semana pasado, sino desde hace un mes en esa localidad ucraniana.
En ese sentido, la refugiada de esa ciudad, Veronika Pershyna asegura que cuando salió de Bucha el pasado 10 de marzo, hace casi un mes, "ya había muchísima gente muerta" en las calles de su ciudad, aunque "no tanto como ahora" cuando los rusos la abandonaron. La mujer dice que es necesario que "el mundo sepa que los rusos no sólo matan, también torturan, roban, violan a chicas y disparan a los coches de refugiados que huyen, pues así fue como murió "la abuela de una amiga", y evitan que la comida llegue a las ciudades ocupadas.
La localidad de Bucha, a unos sesenta kilómetros de Kiev, fue ocupada por las fuerzas rusas durante las semanas de asedio a la capital ucraniana y las imágenes de fosas comunes y cadáveres en las calles se han difundido tras la retirada de las tropas invasoras, en el repliegue de Rusia hacia el este de Ucrania.
Zelenski critica a Occidente
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, acusó a algunos líderes occidentales de considerar las pérdidas financieras como peores que los crímenes de guerra, diciendo que no podía tolerar la indecisión sobre nuevas y sanciones a Rusia más rigurosas. "Cuando escuchamos nueva retórica sobre las sanciones… no puedo tolerar ninguna indecisión después de todo lo que han hecho las tropas rusas", dijo ayer en un discurso ante el Parlamento de Irlanda. Occidente ganó algo de ímpetu para imponer más sanciones esta semana después de que se encontraron civiles muertos a tiros en la ciudad de Bucha tras la retirada rusa. Pero hasta ahora Europa no impuso restricciones a importaciones de gas ruso de las que dependen en gran medida los países de la región.
Médicos bombardeados
"En el momento en el que ingresamos al hospital oncológico de la ciudad -que había estado tratando heridos desde el comienzo de la guerra- toda la zona fue bombardeada". Así relata la organización internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) lo ocurrido a su equipo de cuatro personas que el día lunes visitó la ciudad de Mykolaiv para reunirse con las autoridades.
"Se produjeron varias explosiones muy cerca de nuestro personal en el transcurso de unos 10 minutos", dijo Michel-Olivier Lacharité, jefe de misión de MSF en Ucrania, actualmente con sede en Odesa. De acuerdo con un hilo de mensajes que publicó en su cuenta de Twitter, el equipo de MSF reportó haber visto personas heridas y cadáveres. "Sin embargo, no estamos en condiciones de dar cifras exactas", añadió.
"En los últimos dos días, tres hospitales en Mykolaiv han sido atacados por bombas. Diez civiles murieron y 46 resultaron heridos en el bombardeo ruso de Mykolaiv, informó el alcalde Oleksandr Senkevich en un comunicado en video.
China defendió a Rusia
"Las informaciones y las imágenes sobre la muerte de civiles en Bucha son perturbadoras, pero hay que cerciorarse de la verdad. Las cuestiones humanitarias no se deben politizar, y cualquier acusación debe basarse en los hechos", afirmó al respecto el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores Zhao Lijian. Las fotografías de los cadáveres tendidos en las calles de esta ciudad situada a las puertas de Kiev de la que las tropas rusas se retiraron hace algunos días provocaron una condena internacional masiva y un llamamiento a reforzar las sanciones internacionales. Rusia rechazó cualquier responsabilidad en las matanzas de Bucha y acusó a Kiev de fabricar imágenes falsas. Sin embargo, múltiples testimonios e investigaciones independientes confirmaron la autoría rusa de la masacre. Estados Unidos pidió que se juzgue a los responsables por crímenes de guerra.
Por Redacción DIARIO DE CUYO, agencias Reuters y EFE
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Operación humanitaria de Francia
La operación humanitaria para evacuar a civiles de la ciudad ucraniana de Mariúpol "está lista", pero falta la autorización del Gobierno ruso, afirmó el portavoz del Gobierno francés, Gabriel Attal. La idea, propuesta por el presidente Emmanuel Macron en colaboración con los Gobiernos de Turquía y Grecia, tendría la participación de la Cruz Roja Internacional y del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), recordó. El objetivo de ese iniciativa es llevar ayuda humanitaria a esa ciudad, asediada desde hace semanas por las tropas rusas, y permitir la evacuación de los civiles que lo deseen.
"Los soldados rusos impiden que la ayuda humanitaria llegue a Mariúpol y que los civiles que quieran huir lo hagan", añadió el portavoz del Gobierno francés. Explicó que en Mariúpol quedan unas 150.000 personas, de los 400.000 habitantes que tenían al inicio de la invasión rusa, el pasado 24 de enero. En esa ciudad no hay agua corriente, alimentos o medicinas desde hace semanas.
Francisco denunció las "atrocidades de Bucha"
El papa Francisco denunció las "nuevas atrocidades, como la masacre de Bucha", de la guerra en Ucrania, al referirse a los asesinatos de civiles por los que las autoridades del país europeo responsabilizan al Ejército ruso. Para el Papa, el acto de guerra deplorado por organismos internacionales y Gobiernos de todo el mundo muestra "crueldades cada vez más horrendas, cometidas contra civiles, mujeres y niños indefensos". "Son víctimas, y su sangre inocente grita hasta el cielo e implora que se ponga fin a esta guerra, que se hagan callar las armas, que se deje de sembrar sangre y destrucción", dijo Jorge Bergoglio desde el Aula Pablo VI del Vaticano.
Más temprano, durante su catequesis semanal, el Papa había lamentado la "impotencia de la Organización de las Naciones Unidas" ante el conflicto. "Hoy hablamos a menudo de la geopolítica, pero lamentablemente la lógica dominante es la de las estrategias de los Estados más poderosos para afirmar sus intereses ampliando el área de influencia económica, ideológica y militar", agregó luego.
