
La prolongada sequía en el país, producto del fenómeno meteorológico denominado por los científicos como "La Niña", a lo que se suma también la inacción oficial y la falta de prevención, en especial en las zonas rurales, desencadenaron incendios que le cuestan al país miles de millones de pesos en pérdidas de todo tipo, además de la destrucción de la biodiversidad ya sea en flora y fauna. A esto hay que sumarle la temporada donde los vientos secos en algunas regiones como el Noroeste Argentino (NOA) se presentan, como el zonda, que suele provocar fuego en los pastizales y de ahí en más la combustión que crece incluso hasta consumir viviendas provocando pérdidas incalculables. En las últimas horas, tan sólo en San Juan, más de una docena de incendios en 5 departamentos fue el saldo que dejó el viento zonda, según fuentes oficiales. Este hecho se suma a lo sucedido en el país en las últimas semanas ocasionados por el fuego que arrasó casi el 20% del territorio de la provincia de Corrientes, a esto se sumó el Delta del Paraná y Córdoba, que fue también sufrió incendios desde fines del año pasado. Y en los últimos días se sumaron 16 focos de incendios forestales, de los cuales quedó uno activo en las serranías de La Falda.
Este panorama desnuda una realidad dolorosa que afecta a la población que vive y trabaja en el campo, como también afecta al país en las diversas industrias.
Ante esta situación está más que comprobado que los estados nacional, provinciales y municipales carecen de una estrategia compacta, que permita prevenir y en todo caso luchar contra los incendios. Se nota la falta de organización, de implementación de recursos materiales, económicos y humanos para hacer frente a situaciones en las que hay que comprometerse de manera eficaz para salvaguardar la vida y bienes de los argentinos. Esto debido a que se actúa por lo general, tarde y los recursos terminan siendo escasos para combatir los incendios, por más que sean cientos los bomberos tanto oficiales como voluntarios que suelen luchar contra las llamas.
MEJOR PREVENIR
El que sucedan desastres en otros lugares del mundo no se puede naturalizar con que ocurran en el país. La devastación que provocan los incendios hace necesario que los gobiernos municipales, provinciales como nacionales lleven a cabo estrategias de entrenamiento de personal, aportes de recursos, prevención en zonas rurales, patrullajes, alarmas, monitoreo satelital y toda la tecnología necesaria para evitar cualquier tipo de siniestro. Además de políticas públicas que sean concretas y no declamaciones partidistas con fines electorales.
EL FUEGO EN EUROPA GENERÓ 6,4 MEGATONELADAS DE CARBONO
Los incendios forestales registrados en Europa y el Reino Unido entre el 1 de junio y el 31 de agosto de este año produjeron 6,4 megatoneladas de carbono, el nivel más alto para este periodo desde el verano de 2007, con España y Francia como los países con las emisiones más elevadas, informa el Sistema europeo Copernicus (CAMS). Según los datos del Sistema Mundial de Asimilación de Datos sobre Incendios (GFAS) del Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus, la combinación de olas de calor y las prolongadas condiciones de sequía en Europa occidental dieron lugar a un aumento de la actividad, la intensidad y la persistencia de los fuegos. Las emisiones registradas en este verano se originaron en "gran medida" por los devastadores incendios forestales en la Península Ibérica y el suroeste de Francia, según GFAS, y fueron España y el país galo los territorios con las emisiones más elevadas en los últimos 20 años procedentes de fuegos.
Por José Correa
DIARIO DE CUYO
