Señor director:
Desde hace unas semanas y como inicio de las actividades proselitistas para las próximas elecciones presidenciales, hay una notable necesidad de muchos políticos de la oposición de sacarse fotos, de ser invitados a manifestarse por radio o televisión y de aparecer en público. Las mismas caras, discursos vaciados de contenido, vocablos como neoliberales, cipayos, agentes del FMI, oligarcas, etc., usados por figuras derrotadas por el tiempo, con mentes envejecidas, que van de un partido a otro tratando de mantener sus privilegios. Serviles, hipócritas, intelectualmente vacíos. Ayer denostaban a CFK y hoy la apoyan o promueven. Ayer eran funcionarios de CFK y hoy son inocentes e ignoran la corrupción que pasaba delante de sus ojos, sin realizar las denuncias judiciales pertinentes. Una Asamblea Legislativa plagada de gritos e insultos hacia el Presidente, como una muestra representativa de que son barras bravas, con reportajes a posteriori donde reflejan su odio y falta de ánimo al diálogo, al consenso y la negativa de zanjar la grieta.
