Este viernes, dos policías se presentaron ante la jueza y los imputaron por el delito de Daño agravado por ser ejecutado con el fin de impedir el libre ejercicio de la autoridad o en venganza de sus determinaciones. Se trata del caso de dos agentes, quienes fueron sorprendidos durmiendo y le pintaron el auto al colega que les labró el acta.
El hecho
El 25 de julio, alrededor de las 4.46 de la madrugada, un operario del Cisem, quien es policía, constató a través de las cámaras que el móvil identificado como Halcón 33, dependiente del Comdando Radioeléctrico, había estado parado en Callejón Sánchez al Este de calle Santa María de Oro, Santa Lucía, durante una hora y cuarenta minutos sin motivo alguno.
Por esta razón, el damnificado tuvo que labrar un informe de lo que advirtió en el patrullero que estaba ocupado por los policías Gastón Cuello y Gerardo Albarracín. A posterior, recibieron un llamado de atención y apercibimiento.
Creyendo que había quedado allí, el 29 de julio tanto Cuello como Albarracín se presentaron, cerca de las 3 de la madrugada en las instalaciones del Cisem, ubicado en Agustín Gómez y Santiago del Estero, en Capital, con el fin de agraviar a su colega. Montados en una moto 150cc y con un aerosol rojo le pintaron un Renault Logan al operario que los sancionó.
Ante la atenta mirada de la víctima, quedaron expuestos y este viernes, fueron imputados por el delito de Daño agravado por ser ejecutado con el fin de impedir el libre ejercicio de la autoridad o en venganza de sus determinaciones.
El caso lo investiga la UFI Delitos Especiales, a cargo del fiscal Renato Roca.
