Tras la clasificación de Boca a semifinales de la Copa Libertadores después de tres años sin pisar esa instancia, Sergio Romero, el héroe del triunfo contra Racing en la noche del miércoles en el Cilindro de Avellaneda, repasó en detalle la definición por penales y dio algunas pautas que hizo caso para conseguir semejante clasificación.
Consultado en la entrevista con el Canal de Boca sobre cómo preparó la tanda contra La Academia, Romero confesó que "sabía" que le iba a atajar el penal a Piovi: "Tres días antes yo dije que se lo iba a atajar. Lo sentía. Cuando viene a patear Polenta (contra Nacional) en la Bombonera, que es el penal que me pasa por abajo de la pierna, ya tenía decidido qué iba a hacer, pero la ansiedad me ganó. Con Piovi me pasó eso", explicó el arquero.
Por su parte, en relación al atajado a Sigali, no hizo lo hablado en la semana con Gayoso y García, sino que se dejó llevar por lo que dedujo en ese momento. "Nosotros sabíamos que Sigali tenía tendencia a patear a la derecha, pero la decisión era quedarme parado porque era el tercero y tenía que asegurar después de haber errado el primero. Pero cuando llegó y lo vi pensé ‘no, no lo va a patear al medio’, y decidí ir a la derecha"
