Los agentes de la Policía Militar que llevaban trece días en huelga en el estado norteño de Ceará para exigir mejoras salariales y laborales decidieron este lunes acabar con los paros y protestas que provocaron casi 150 muertos y la orden del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, de enviar a las Fuerzas Armadas para restablecer el orden.
Los manifestantes aceptaron la propuesta presentada el último domingo por la noche por una comisión especial formada por representantes del gobierno y la policía en Ceará, informó el portal de noticias local G1.
Uno de los principales puntos del acuerdo implica que los agentes regresen a sus puestos de trabajo, el compromiso por parte del gobierno local de no transferir a los agentes a zonas del interior del estado durante los 60 días posteriores a los disturbios y la garantía de invertir 495 millones de reales (100 millones de dólares) en salarios para los agentes hasta el año 2022.
Las propuestas fueron presentadas por el ex diputado federal Cabo Sabino, líder de Antidisturbios después de una votación en la que la mayoría de los policías acordaron levantar la huelga.
