Ailén Páez y Julieta Farías tenían 11 años, eran amigas y vecinas del Barrio Cruce de los Andes, ubicado en la zona pocitana de La Rinconada. También eran compañeras de la escuela Antonino Aberastain y siempre andaban juntas.
Las menores intentaron cruzar la Avenida Joaquín Uñac (Mendoza) para ir a un almacén, alrededor de las 22 del viernes, cuando ambas fueron atropelladas por un automovilista que circulaba por la Avenida Uñac en dirección al Norte, unos 200 metros antes de la calle 13. El cuerpo de Ailén quedó tendido cerca de donde fue el impacto, mientras que Julieta fue llevada en el capó del vehículo hasta la esquina de la calle 13, donde el homicida dobló hacia el Este para huir y ella cayó al asfalto. Las pequeñas sufrieron gravísimas lesiones y llegaron sin vida al Hospital Federico Cantoni, dijeron fuentes policiales.
El conductor se dio a la fuga y se entregó horas después, en total estado de ebriedad, asegurando que no tenía nada que ver en el hecho. Sergio Eduardo Arenas (30) tenía 1,19 gramos de alcohol por litro de sangre.
Esta tarde, las familias de las nenas fallecidas marcharán para pedir justicia. Será a las 18, en avenidas Zalazar y Aberastain.
