La vacuna resulta una enorme esperanza para la humanidad. Esa que marca un antes y un después en la lucha contra el coronavirus, la pandemia que desde hace poco más de un año tiene en vilo al mundo entero y que recién ahora empieza a torcerle el brazo.
En la Argentina se inició a fines del 2020 la vacunación y, poco a poco, más personas son inoculadas. Este jueves 18 de febrero se dio un hito en la provincia: Salud Pública inició la tarea de vacunar a las personas residentes en geriátricos, uno de los sectores más vulnerables, ya sea por su avanzada edad o su estado clínico, y que cuando entró el virus causó estragos.
El plan oficial pretende inocular a 1.000 abuelos en no más de 72 horas. Son operativos donde agentes sanitarios van de residencia en residencia aplicando la Sputnik V.
En el geriátrico Villa Salud los esperaba Rosa Gordillo, una hermosa mujer de 105 años que vivió buena parte de los hechos más importantes del siglo pasado y que en la vacuna tiene la chance de aferrase más a la vida.

Esperó a los vacunadores, se vistió elegante y no ocultó una esperanzadora sonrisa mientras le aplicaban una de las dosis. Su hija Rosita Mercado compartió con este diario las imágenes del momento de la vacunación.
