Señor director:

Una tormenta de lluvia y viento suele ser un común denominador en algunas jornadas de verano. Eso pasó el pasado jueves por la tarde como algunos días antes en la localidad calingastina de Barreal. La impresionante creciente que bajaba por varias calles, hizo temer cualquier desastre de grandes dimensiones. De todos modos, al pasar esta situación queda en el pensamiento que se necesitan hacer obras para desviar cualquier tipo de corriente de agua que quiera inundar el pueblo. Es decir, se necesita hacer obras estratégicas como defensas, drenajes y todo lo que ingenieros especializados puedan advertir con el fin de hacer obras. Si bien es cierto que esta clase de eventos climatológicos no suceden todos los días, hay que estar preparados. El trabajo ya debería estar en marcha.

 

Lorenzo Chávez
DNI 6.585.248