
La muerte de Diego Cortez en el camping Agua Negra de Jáchal, ocurrida durante el fin de semana de Año Nuevo, destapó una grave falencia: en los departamentos alejados muy pocas piletas y campings cumplen con la ley que establece la obligatoriedad de contar con un guardavida. De hecho, en el momento de la tragedia, nadie custodiaba el lugar. En ese contexto, Sebastián Segali, titular del Sindicato Único de Guardavidas Afines de la República Argentina (Sugara) filial San Juan, contó detalles sobre la situación que vive el sector.
“En el Gran San Juan, excepto los hoteles que tienen piletas, todos los natatorios tienen guardavidas. Sin embargo, en los departamentos alejados, los que cumplen con la ley son muy pocos. Mientras tanto, en al Ciudad hay 50 trabajadores desocupados”, sostuvo Segali.
Y detalló que, por ejemplo, en Jáchal hay sólo 2 guardavidas, en Sarmiento hay 1 solo y en Calingasta (donde según aseguró hay 40 piletas y campings), hay sólo 3.

A la vez, agregó: “Los guardavidas están dispuestos a trabajar en el interior, pero no lo hacen porque quienes los deben contratar no quieren cumplir con nuestro convenio de trabajo”. En este sentido, detalló que actualmente un guardavida debe cobrar alrededor de $29.000 mensuales y recibir los elementos de seguridad que necesitan para realizar su tarea.
“Lo que se hace en estos casos es alquilar una casa grande que puedan ocupar varios trabajadores y ellos pagan el alquiler durante la temporada. Muchos trabajadores están dispuestos a hacerlo, siempre y cuando les paguen lo que corresponde”, explicó.
Las posibles soluciones

Ante esta situación, desde el sindicato y el área de Naútica de la provincia, que es el encargado de dar el curso y la habilitación a los guardavidas y los balnearios, ya están barajando posibles alternativas para mejorar la situación.
Una de las posibilidades es que el Gobierno beque a los aspirantes del interior durante la realización del curso, que se realiza a lo largo de 9 meses y cuesta $1.000 por mes.
Sumado a eso, ya se comunicaron con la Municipalidad de Jáchal para trabajar en la posibilidad de que las autoridades ayuden económicamente a gente del departamento que quiera ser guardavida para que puedan viajar a realizar el curso y obtengan la habilitación para trabajar durante la próxima temporada. Además, desde el sindicato ya planean hablar también con las autoridades calingastinas con el mismo fin.
Cabe recordar que el servicio de guardavidas es obligatorio según la Ley Nacional 27155 y los decretos provinciales de San Juan 304- 2001 y 0023-2002.
