
"Cuando lo vi casi me desmayo", dijo José Benegas (26), refiriéndose a cuando vio a su hijo tirado en una orilla de la calle tapado con una sábana y rodeado de curiosos. Por suerte, el pequeño Thiago (10) no había muerto, pero hasta anoche no podían aliviarse porque el niño estaba internado en grave estado en el Hospital Rawson, luego de ser embestido por una camioneta cuando jugaba a la pelota con sus hermanos y unos amigos, alrededor de las 20 del pasado lunes, cerca de su hogar en la Villa Fleury, en Rawson. El padre del chico tiene una peluquería en la casa, donde además vive con sus otros hijos de 8 y 5 años. Según su relato, atendía a un cliente cuando envió a uno de sus hijos a buscar a Thiago porque ya era tarde. Sin embargo, a los pocos minutos volvió con otros niños a decirle que lo habían atropellado. El accidente ocurrió en calle José Dolores, al Este de Santiago del Estero. Allí, un joven de 17 años abordo de una Fiat Qubo no pudo hacer nada para esquivar al niño, quien, según el chofer, se le atravesó. El menor voló unos metros y quedó tendido adentro de una acequia. "Cuando llegué parecía muerto. Estaba tirado y no reaccionaba", recordó el padre, muy angustiado. Inmediatamente fue trasladado al Hospital Rawson, donde quedó internado, en coma inducido, con un fuerte golpe en la cabeza y un hematoma cerebral.
