
Señor director:
Me inspiró el título de la película "La odisea de los giles". Pienso: en esta Argentina presente vivimos muchas "odiseas" (sin ser la de Homero). En este caso, me refiero a las colas de los pobres jubilados, las vueltas que les hacen dar, por la mala organización del Santa Clara, contratado por el PAMI. Pregunto: ¿a quién pertenece esta empresa? ¿Cuánto le pagan de las retenciones a los jubilados? ¿Por qué el PAMI no controla y cambia esta mala atención? ¿Por qué los jubilados soportan esto?
Sólo puedo responder a esto último. 1) Por ser personas mayores, enfermas, tienen temor. Se quedarían sin otra atención. 2) pertenecen a otra generación donde les enseñaron educación, y responden al "abuso", con un "gracias…", y calladitos, luego de sufrir varias horas de espera, cabizbajos, se retiran con un turno para varios meses después…
Esto es luego de hacer otras esperas, como la de los médicos de cabecera o la de calle General Paz (peor aún). Si el PAMI no es gratis, mueven mucho dinero de retenciones de las jubilaciones. ¿Por qué tan ineficiente atención para la salud? ¿Quién contrata, desde Buenos Aires, estas empresas? ¿Por qué no existen controles? Otras preguntas se haría al respecto, que como ciudadanos tenemos derecho a saber.
Beatriz Albaladejo
Licenciada en Ciencias Políticas y Sociales
