Señor director:

Hace unos días concurrí a la Municipalidad de la Capital, con la intención de renovar mi oblea de discapacidad. En una oficina me atendieron de manera correcta. Me pidieron pagar un canon en la sucursal del Banco San Juan en el municipio. Allí comenzó mi odisea. Había una fila de unas 20 personas. Me acerqué a dos empleados que atendían en las cajas y les digo, con el carnet de discapacidad en la mano, si me podían atender , debido a mi condición de discapacidad (tengo un problema grave de columna). Ambos, un hombre y una mujer, me dijeron que hiciera la cola como cualquier persona. Al parecer, desconocen que hay una ley que las personas con discapacidad y embarazadas tienen prioridad en la atención. Les reitero mi pedido y vuelven a mandarme a la cola. Mi conclusión es que no puede haber empleados que no se den cuenta de personas de edad y con problemas de discapacidad, que por razones obvias necesitan ser atendidas con rapidez.

Carlos Doncel   DNI 7.946.790