Los inversores que ponen su dinero en ayudar al medio ambiente también forman parte de los pilares para tratar de revertir el desastre ambiental en el planeta. 

Las graves advertencias sobre el cambio climático son una llamada de atención para los inversores que ponen su dinero en ayudar al medio ambiente. Pero las noticias también agudizan el debate sobre cómo hacer efectivas estas estrategias, según los ejecutivos financieros. Un informe de la ONU sobre el clima reveló que el calentamiento global está peligrosamente cerca de quedar fuera de control. Ni siquiera las reducciones más severas de las emisiones de carbono podrían evitar un calentamiento global de 1,5 grados centígrados por encima de las temperaturas preindustriales en 2040, un nivel que muchos científicos creen que debe alcanzarse para evitar un cambio climático catastrófico. 

La inversión verde ha atraído una avalancha de dinero y ha impulsado a empresas como el fabricante de coches eléctricos Tesla Inc y la compañía de energía limpia NextEra Energy, que prometen ayudar a una transición lejos de los combustibles fósiles. Sin embargo, los gestores de inversiones sostenibles se enfrentan a un reto doble para los fondos medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés). 

Los gestores de fondos quieren convertir el entusiasmo del público en dólares invertidos y, al mismo tiempo, disipar las sospechas de que algunos fondos están "maquillados de verde”, como afirman los escépticos. 

 

Nuevo record verde 

A nivel mundial, los fondos sostenibles alcanzaron un récord de 2,24 billones de dólares en activos en el segundo trimestre, según datos de Morningstar, un 12% más que a finales de marzo. Muchos de estos fondos eligen sus inversiones en parte por las calificaciones de sostenibilidad de las empresas en cartera asignadas por firmas externas, pero estas calificaciones pueden ser muy divergentes. Una asociación de reguladores del mercado mundial dio el mes pasado el primer paso para regular las calificaciones. El informe de la ONU presionará aún más a los fondos para que hagan más transparente su información sobre el clima, dijo R. Paul Herman, director ejecutivo de la agencia de calificación sostenible HIP Investor. Otro reto es encontrar oportunidades de inversión verde en los mercados emergentes, que se han quedado atrás en la reducción de emisiones. 

 

¿Cómo manejar los combustibles fósiles?

Uno de los mayores interrogantes es si hay que invertir en combustibles fósiles. Un número creciente de gestores de activos, como Green Century, y de fondos de pensiones, como los de Maine y Nueva York, han dicho que no lo harán. Otros sostienen que es mejor colaborar con las empresas energéticas para impulsar el cambio. Angeles Investment Advisors, que gestiona 7.000 millones de dólares en activos. El cambio climático será cada vez más importante desde el punto de vista financiero.

 

La sequía en Brasil afecta exportaciones argentinas

En este contexto, una sequía en Brasil que sucede "una vez cada 100 años” y que ha hecho bajar drásticamente el nivel del río Paraná en Argentina, la principal vía de salida de las exportaciones agrícolas argentinas, afectando sus embarques, continuaría el año que viene, según distintos meteorólogos. Argentina es el tercer proveedor mundial de maíz y el primer exportador de harina de soja para la alimentación del ganado, utilizada para engordar cerdos y aves de corral desde Europa hasta el sudeste asiático.

Las exportaciones agrícolas son la principal fuente de las divisas que Argentina urgentemente necesita para reforzar sus reservas del banco central, mermadas por una recesión de tres años de duración. El sur de Brasil, donde nace el río Paraná, lleva tres años de sequía hizo caer al Paraná a su nivel más bajo en casi 77 años en el polo agroportuario argentino de Rosario, donde se embarcan cerca del 80% de las exportaciones agrícola y agroindustriales del país.

 

Sin agua 

La tendencia seca en el sur de Brasil comenzó en 2019. El año siguiente fue más seco y el 2021 ha sido el más seco de los tres años de la serie, dijo Hankes. El efecto sobre el río es acumulativo. En los últimos 12 meses, la cuenca alta del río Paraná ha recibido solo entre el 50% y 75% de las precipitaciones normales, señaló. 

 

  • Contaminación y muerte en amazonas ecuatoriano

La contaminación y el cambio climático, entre otros factores, amenazan la extensa variedad de peces que habitan en los ríos de Ecuador, sobre todo en la región de la Amazonía, donde este recurso es vital para la subsistencia de muchos pueblos originarios. Así lo explicó el ictiólogo Jonathan Valdiviezo, del Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio), uno de los autores de un estudio sobre las amenazas a peces de agua dulce en Ecuador, por factores como la deforestación, la minería, la extracción petrolera, la sobrepesca y la introducción de especies foráneas, entre otros. Se calcula que en el país hay unas 900 especies de peces, 720 de ellas en la Amazonía ecuatoriana, unas 120 en la zona costera y un pequeño porcentaje en la zona montañosa de los Andes, según la revista Fish Biology. La polución fluvial y lacustre ha llegado a tal nivel, que incluso se han encontrado "altos índices de metales pesados” en los peces. Esto también repercute en los seres humanos.

 

  • Según la ONU, incendios y sequías se agravarán en el Mediterráneo

Toda la región del Mar Mediterráneo verá agravarse los incendios, la sequía y las olas de calor como consecuencia del calentamiento climático, según alertó la versión preliminar de un informe de la ONU. En las orillas del Mar Mediterráneo, donde viven 500 millones de personas, es considerado como "punto caliente del cambio climático”, de acuerdo al trabajo elaborado por especialistas que advierte que el Mar Mediterráneo está amenazado por varios factores relacionados con el cambio climático. "Los puntos preocupantes indican riesgos relacionados con la subida del nivel del mar, la pérdida de biodiversidad terrestre y marina, riesgos relacionados con las sequías, incendios y alteraciones del ciclo del agua, la producción de alimentos, riesgos para la salud en las aglomeraciones urbanas y rurales por las olas de calor, y por los mosquitos que transmiten enfermedades”, indicó.

 

Por Ross Kerber, Ross Kerber
y Benjamín Mejías 

Agencia Reuters