Enviados especiales> Walter Cavalli / Marcos Carrizo 

Se dio la lógica. El poderío de los pibes argentinos era mayúsculo comparado con el de los suizos. Pero como partidos son partidos, la bocha tenía que rodar y plasmar en el tablero electrónico esa superioridad. Y así fue.  La victoria para la Albiceleste fue 11 a 2.

El inicio no fue sencillo para los dirigidos por Juan Manuel Garcés. El marcador no reflejó de arranque esa diferencia de calidad entre un equipo y otro. 

Pero como todo esquema en que un rival se plantea como único objetivo defenderse, en un momento se quiebra el encuentro y llega la andanada de goles. 

Cuando se abrió el arco, aparecieron los cracks argentinos que plasmaron en el tanteador lo que las acciones reflejaban.

Los 11 goles argentinos llegaron de la mano de Bruno Alonso, que metió 4; en tanto que Nicolás Ojeda, Ariel Ferre y Facundo Ortíz, que se anotaron con 2 cada uno. El restante fue obra de Fabrizio Torres.

Para los suizos descontaron Remo Schuler y Andrin Gottwald.