A los 30 años, todo se ve diferente. Después de casi 15 años vividos en San Martín, Nicolás Pelaitay siente que este momento es diferente a todos los que ya vivió en el Verdinegro. Ese paréntesis de un año y medio jugando para Estudiantes de Caseros sirvió para madurar. Para crecer desde todo punto de vista: como futbolista, como persona. Volvió a su casa y lo disfruta siempre fiel al bajo perfil que manejó en su carrera. Desde que llegó con 16 años a la vida de San Martín, Nico supo que ese era su lugar en el mundo. Hoy, después del gol contra San Telmo, Pelaitay sabe que se ganó su lugar.
‘Fue especial. Muy lindo vivir esa experiencia de un gol sabiendo que necesitábamos meter un partido así, siguiendo la racha ganadora. Sirvió para prendernos, para dejar atrás el cachetazo que fue la caída en Tucumán. En lo personal, fue muy intenso. Es que el regreso a San Martín me devolvió más maduro, más pensante’ remarcó Nicolás.
Ya metiéndose en el momento ascendente de San Martín como equipo, Pelaitay hace su análisis de lo que fue el comienzo de temporada con cambio de técnico incluido: ‘Nos costó el arranque. Encontrar la idea, consolidarnos como equipo. Nos costó demasiado y creo que el cambio nos ayudó a eso. Evolucionamos, mejoramos en todo sentido y creo que necesitábamos meter una serie de dos o tres partidos para potenciar lo que estamos trabajando. Fue bueno ganar en San Telmo porque pudimos dejar atrás el golpe de San Martín de Tucumán porque esa imagen que dejamos, no fuimos San Martín’.
En lo personal, a los 30 años, Nicolás pudo reencontrarse en San Juan con su pareja y su hijo. Sufrió mucho la distancia de ese año y medio en Caseros, pero siente y remarca que lo ayudó: ‘Fue muy duro estar lejos de la familia. Se extrañaba todo pero creo que Estudiantes fue una muy buena elección. Un club muy lindo, con el que hicimos una gran temporada llegando a jugar una final por un ascenso después de 70 años. Dejé muy buenos amigos, me quieren mucho y sé que las puertas están abiertas para volver algún dia’.
En el cierre, Pelaitay habló de lo que se viene y lo que resta en la Primera Nacional: ‘Queda mucho, demasiado. Pero este torneo es tan duro que no perdona nada. Tenemos que sostener esta regularidad que nos dio la llegada de Monasterio y la serie de resultados positivos. San Martín ha crecido como equipo, con un plantel muy solidario, muy unido, que sabe que el trabajo y la humildad no se negocian’.
Contra Almagro iría el domingo
Si bien no quedó aún confirmado el día y horario para el partido contra Almagro por la fecha 14 de la Zona A en la Primera Nacional, la dirigencia maneja el domingo a las 17 como probable fecha para ese encuentro. En un principio iría en el Bicentenario de Pocito aunque debe ser confirmado. Se especuló con la chance de que se jugara el viernes pero quedó casi definido que sea el domingo.
En tanto el equipo que conduce César Monasterio siguió con su agenda de entrenamientos matutinos, apuntando a la recuperación física del grupo tras el viaje a San Telmo. Desde hoy comenzará ya la parte más intensa y directa apuntándole al partido contra Almagro, sabiendo que la base está perfilada y que los retoques sólo serán los mínimos e indispensables para buscar la tercera victoria consecutiva que lo posicionaría en la zona alta de su grupo.
El saldo físico del plantel fue positivo tras el partido del domingo y el entrenador tendría a mano casi todo el potencial como para repetir formación. Ese tema recién se resolverá entre jueves y viernes cuando sea momento de fútbol.
La cifra
16 Con esa edad, Nicolás entró en la vida de San Martín. Jugó ascenso, Primera División y tuvo
un paréntesis de un año y medio jugando en Estudiantes de Caseros para luego regresar a
Concepción en esta presente temporada.
