Señor director:

En esta época estival, cada año se repite una costumbre que pone en riesgo a quienes se arriesgan a andar en moto sin el casco debidamente colocado. Es cierto que el calor es intenso y que, muchas veces, el casco se convierte en una molestia cada vez que nos detenemos en algún sitio. Pero es la garantía que un motociclista tiene de no sufrir un accidente mortal en caso de caerse de su rodado. Es un asunto de conciencia. La Policía puede controlar y colocar las multas correspondientes, pero es el motociclista el único que debe saber que su vida está en peligro si no se coloca debidamente el casco.

Mariela Durand   DNI 18.025.976