Señor director:
Fuera de todas las estimaciones que señalaban que el precio del pan experimentaría por estos días una fuerte suba en su precio, una recorrida por las panaderías ubicadas en el microcentro de la ciudad Capital me ha llevado a encontrarme con la grata sorpresa de que los panaderos locales están haciendo todo lo posible para conservar, en cierta forma, el precio sin que suba en demasía. Fue así que en unos cinco negocios destinados a la venta de todo tipo de mercadería, el pan hasta ayer tenía un precio de unos 250 pesos en promedio, cuando se decía que llegaría a los 500 pesos. Un gesto que nos alienta a tener la esperanza de que hay productos que pueden mantenerse en su precio, a pesar de gran presión inflacionaria.
