Un sujeto que se encontraba prófugo del Penal de Chimbas, donde cumplía condena por robo y por portación de arma de guerra, está acusado ahora de entrar a una casa por el ventiluz del baño, manosear a una niña de 14 años mientras dormía y sustraer dos celulares. Eso fue en Chimbas, mientras que minutos después fue detenido cerca de allí, en Santa Lucía, dijeron fuentes judiciales.
El sospechoso se llama Luis Sebastián Luján (38). Es mendocino pero está radicado en San Juan hace ya varios años. En Mendoza tiene al menos 15 causas por delitos contra la propiedad y evasión. Mientras que en San Juan registra dos condenas: una aplicada el 11 de febrero de 2016 de 5 años y 8 meses por portación ilegítima de arma de guerra, y otra de 5 años por robo agravado por ser en poblado y en banda. Esa última, impuesta el 30 de agosto de 2018 en el fuero de Flagrancia, fue unificada con la anterior, quedando una pena única de 10 años y 8 meses de cárcel.

Sin embargo, parece que los castigos no lo hicieron ajustarse a la ley. Primero, porque no aprovechó correctamente los beneficios que le otorgaron para salir transitoriamente del Servicio Penitenciario, del que faltaba desde julio del año pasado. Segundo, porque, encontrándose evadido, incurrió –según la acusación- en un nuevo y grave delito: entró a robar a una casa y abusó sexualmente a una menor.
En la casa de la víctima y en el barrio no hay cámaras de seguridad
El fiscal de la UFI Anivi Eduardo Gallastegui y la ayudante Victoria Ruiz este jueves imputaron a Luján el delito de abuso sexual simple y hurto agravado por escalamiento. El sujeto, que dijo ser albañil y tener domicilio en Chimbas, se negó a declarar ante el juez de Garantías Javier Figuerola, por recomendación de Javier Quiroga, ayudante de la defensora oficial Cecilia Mut.
Según la acusación, el hecho ocurrió durante la madrugada del pasado martes, cuando Luján ingresó a una casa del Barrio Virgen de Fátima, situado en Chimbas. Al parecer, colocó una silla bajo el ventiluz del baño (ubicado a unos 2,20 metros de altura, no tiene rejas ni vidrio) y se coló al interior por ese orificio de 20 por 50 centímetros. Luego se dirigió a la habitación donde dormía la niña de 14 años, que vive con su padre y un hermano de 16. El mayor de ellos, que fue quien hizo la denuncia, al momento del ataque se encontraba en el Hospital Rawson sacando un turno para su hija. El denunciante dijo que al regresar del hospital se encontró con policías en su casa, quienes le avisaron que la menor había sido abusada.

La víctima relató que mientras dormía, en la misma pieza de su hermano, sintió que la tocaban y movían, y que vio a un hombre, pensando que era su padre. Dijo que le tocaron los pechos, la cola y la vagina por encima de la ropa, y que cuando lo enfrentó, esa persona le ofreció dinero a cambio de tener sexo, pero que ella lo insultó y empujó, advirtiendo en ese momento que no estaba su celular ni el de su hermano, y dándose cuenta además que tenía su calza rota en la parte trasera.
La víctima dio aviso a su hermano y él fue a pedir ayuda a una vecina, mientras que el delincuente escapó por la puerta delantera de la vivienda.
La defensa puso en duda que Luján haya sido quien abusó a la menor
Al ratito llegaron varios policías y pudieron rastrear la ubicación de uno de los dispositivos, advirtiendo que el ladrón escaba en dirección a Santa Lucía. El primer rastreo arrojó que se encontraba en la zona de Urquiza y Necochea y luego en calle Burgos y Prolongación Pueyrredón. Un vecino de ese lugar dijo que vio a un sujeto subirse al techo de su casa, donde efectivamente Luján estaba escondido. Al ver a los efectivos se dio a la fuga por los techos colindantes, pero fue aprehendido en calle Proyectada al Este de Pueyrredón. El sujeto tenía en su poder el Samsung J2 y A04 de los menores.
Este jueves Luján se negó a declarar. Tal como pidió Fiscalía, el juez Figuerola le aplicó prisión preventiva, aunque por 5 meses (el MPF había solicitado 6). Además, concedió 8 meses para la investigación y autorizó que tanto la víctima como su hermano sean sometidos a entrevistas videograbadas (Cámara Gesell).

