Mayra Romero aprendió a caminar el campo y conocer sus secretos desde muy pequeña de la mano de su papá, Hugo Romero. Esas cosas que nunca se olvidan. Con la misma naturalidad que desde entonces cuida estas tierras, eligió la carrera de guardaparque internacional, título otorgado por la IRF (International Ranger Federation), y en la actualidad es señalada como una de las mujeres sanjuaninas más comprometidas con el cuidado del Ambiente, no sólo desde su trabajo formal si no como un modo de vida y con el claro objetivo de dejar a las próximas generaciones un mundo mejor, mucho menos deteriorado.
Sus prácticas profesionales fueron realizadas en la Reserva Natural Telteca ubicada en Lavalle, Mendoza y luego regresó a la provincia para trabajar en Ischigualasto, primero como parte del staff del Museo de Ciencias Naturales y luego como guardaparque. Al poco tiempo ingresó como técnica a la Secretaría de Ambiente a cargo de dos áreas protegidas: Parque Natural Afloramiento Limo Arcilloso y Parque Natural Protegido Lomas de las Tapias.
"Ambos son muy cercanos, están ubicados en Ullum, y muy distintos. Comparten características geológicas similares pero no paleontológicas, también se diferencian en cuanto a las características fitogeográficas y condiciones de ambiente que son totalmente distintas", cuenta Mayra, técnica contratada por del Estado Provincial (antes fue de Bosques Nativos), que aún no logra formar parte de la planta permanente.
Esta pasión surgió hace mucho tiempo ya que para los Romero era común comer un asado en el campo debajo de un algarrobo todos los domingos, y luego salir a buscar cuevas, rastros de animales, recorrer la montaña, descubrir la vegetación autóctona, que ahora se traduce en un serio trabajo volcado a la comunidad.
"Un domingo familiar era siempre un día de campo, así fui tomando conocimiento y enamorándome de esto porque formaba parte de mi vida. En la actualidad no sólo trabajo en los parques, también estoy involucrada en todo lo que es turismo alternativo junto con prestadores que brindan servicio de paleoturismo destinado a niños de nivel inicial. Eso lo hago con Silvina Surbano, licenciada en Turismo, quien cuenta con todo el equipamiento necesario para llevarlo adelante porque presentó el proyecto al programa de Emprendedores Turísticos", indica Mayra.
Esta propuesta consiste en llevar pequeños junto a sus docentes a un parque natural autorizado para indagar más sobre la tierra y sus orígenes. Realizan una caminata por la que van enseñando a los niños las características del lugar, además de compararlas con las que existían hace 3,5 millones de años. "Vemos los tipos de flora y fauna de aquel entonces y lo que existe ahora, cómo han ido evolucionando a través del tiempo, cómo se han tenido que adaptar al ambiente desde el volumen, la dentición y otras características generales. Siempre en el marco de lo lúdico, se realiza otra actividad donde los chicos buscan fósiles que en realidad son réplicas hechas en masa de sal con una dureza especial y un color blanquecino para que las puedan distinguir entre la tierra. Se les entregan pinceles, brújula y todos aquellos elementos que utilizan los paleontólogos para que aprendan y conozcan cómo se hace este trabajo. Por supuesto adaptado y explicado acorde a un nivel inicial. Recién este año serán incorporados contenidos preparados para alumnos de primaria y secundaria", señala Mayra.

LOS PARQUES
La profesional está a cargo de la parte técnica de los parques mencionados. Allí realiza operativos de fiscalización en toda la zona y controles de rutina ya que uno de los problemas con los que deben lidiar es el tránsito vehicular que degrada el terreno sedimentario.
Esta actividad está directamente vinculada a una investigación realizada por el licenciado Martín Almirón de donde se desprende cómo impacta el tránsito motor en la vegetación, en la fauna, cómo se va desgastando año a año, y cómo impacta en el medio. "Para evitar todo esto realizamos planificaciones destinadas a proteger la zona. Si bien hago trabajo de oficina, lo que amo es la tarea de campo. Me gusta trabajar en el lugar, reconocer las huellas, rastrear, determinar si ha entrado un vehículo, qué tipo de vehículo, cada detalle", agrega.
Mayra, a la fecha, es la única mujer que ha formado parte del equipo de inspectores del área de Fauna, aunque confiesa que le costó ganarse un lugar. "Fue duro porque todos eran muy machistas, ellos pensaban que una mujer no podía hacer esa tarea y la verdad que me hicieron pagar bastante el derecho de piso. Demostré que lo podía hacer, que soy una mujer todo terreno. Esto fue apenas empecé a trabajar y luego no hubo otra inspectora en Fauna porque también es difícil la rutina de 7 por 7 que hay que cumplir", dice.
LAS ESCUELAS
La educación ambiental es otra de sus pasiones porque sabe que todo lo que aprenden las personas en la niñez, no sólo no se olvidan sino que también se transmiten en la casa. Ese es el motivo por el que lleva adelante actividades en 42 escuelas de Ullum y Albardón a través de los clubes ambientales. "Hacemos charlas y talleres con los chicos porque en muchas zonas es muy frecuente que usen hondas y tramperos, ya es una costumbre para ellos. Por eso es que llevamos adelante una tarea de concientización a través de diferentes proyectos, trabajamos haciendo avistaje de aves, les enseñamos las características de cada una y sobre todo el cuidado que uno debe tener con ellas porque también pueden transmitir enfermedades a los humanos, sobre todo si están enjauladas", explica.
Una de las experiencias que realizan en este sentido es llevar transportadores pequeños con aves para soltarlas de inmediato. De ese modo les demuestran a los alumnos que un pájaro sufre en este recinto y la necesidad de dejarlo en su hábitat natural.
"El resultado es sorprendente porque los niños nos plantean que nos darán las aves para llevarlas al centro de recuperación que hoy en día está dentro del Parque Faunístico. También trabajamos con los padres en talleres didácticos porque toda la comunidad debe involucrarse", destaca.
La separación de residuos en origen es otro de los temas permanentes. Aprenden a separar orgánicos, inorgánicos, peligrosos (pilas, baterías), con el fin de que estén preparados para el día que todos los municipios implementen esta modalidad -sólo Rivadavia lo hace desde esta semana-. Eso facilitará la clasificación en la planta ubicada en el Parque de Tecnologías Ambientales.
"Es la única manera de llegar a los papás y a toda la sociedad. Por eso también vamos a las radios, participamos de diferentes eventos municipales y ahora estamos organizando un trekking solidario. El año pasado hicimos un eco trekk en Pedernal con los técnicos de ese lugar y así en varias oportunidades con el fin de recoger residuos arrojados en el medio", cuenta.
Con los alumnos también construyen cartelería en madera, como por ejemplo la utilizada en diferentes áreas como la Reserva privada Don Carmelo, en Pedernal, en Ullum, entre otros, que se usan para informar y guiar a los visitantes.
El campo no es un obstáculo para ella, ni a pie, ni en movilidades, tanto que es la única mujer que conduce una camioneta doble tracción por terrenos extremos dentro de la Secretaría de Ambiente.

BOMBEROS VOLUNTARIOS Y FAMILIA
Mayra también es bombera voluntaria en Rawson aunque ahora está a punto de comenzar a trabajar en el cuartel de Pocito. "Es que me gusta prestar servicios a la comunidad, siempre lo he hecho, incluso estoy a disposición del municipio de Ullum para colaborar en rescate o búsqueda de personas, siniestros en viviendas o en alta montaña", aclara con mucho orgullo.
Esta joven ambientalista está casada con otro guardaparque, Martín Ontiveros, con quien tiene dos hijos, Lisandro de 10 y Joaquín de 6 años, todos comprometidos con la naturaleza y sus cuidados.
"En casa vivimos así, los chicos me acompañan al campo, participan, lo disfrutan y cuando debo irme por alguna emergencia saben que no hay hora de regreso. Nunca sabes cuántas horas puede demandar sofocar un incendio, y si se trata de un rescate igual porque se puede presentar alguna eventualidad. Mi mochila con todos los elementos está siempre lista para salir", dice a la vez que recuerda su participación en incendios en Valle Fértil.
Nada de esto vino solo, por el contrario cuenta con un curriculum que la avala con decenas de cursos y capacitaciones, a los que se suman sus habilidades para manejarse en el campo en cualquier hora del día, y sobre todo, el amor que cultivó desde pequeña gracias a su padre.
