Señor director:

Debo confesar que jamás pensé que en la adultez iba a tener que asistir a una realidad donde la violencia, la delincuencia, los homicidios, la falta de respeto al prójimo, las entraderas, el desprecio a la propia vida y ajena, el descontrol, la pauperización de las clases sociales… son moneda corriente. En mi adolescencia había algún que otro disparate de un sector social minoritario que de vez en cuando agredía, se descontrolaba y excedía sus límites. Pero, eran casos aislados, no recurrentes como en este presente. Mucha gente hace lo que se le da la gana y encima mata, insulta, desobedece normas, desvaloriza lo ajeno ¿Qué pasó en las últimas décadas en la Argentina? Es una pregunta que me formulo y no sé responder.