Rafael Grossi, jefe del OIEA.

El argentino Rafael Mariano Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) tiene entre manos una misión crucial: la de devolver la paz a la central nuclear más grande de Europa, que en marzo fue capturada por las fuerzas rusas y desde entonces se convirtió en un blanco de ataques, que se agravaron desde que Ucrania lanzó una poderosa contraofensiva. Este diplomático, de 61 años de edad, negocia con el implacable Vladimir Putin y el presidente ucraniano Volodimir Zelensky. Pero lejos de la guerra, Grossi llegó este lunes a la Argentina en la primera visita oficial desde que asumió el liderazgo del OIEA, en donde conversó con LA NACION luego de recibir el Doctor Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

– ¿Cómo avanzan las negociaciones para establecer una zona de seguridad en Zaporiyia?
El primer objetivo era establecer un mínimo común denominador entre ambos líderes. No quiero decir con esto que ellos lo hayan acordado. Y lo que digo es que si una planta está bajo ataque o está en una situación tan precaria no podemos tardar meses en negociar, es algo que tenemos que acordar lo antes posible. 

-¿Cuáles son las demandas de ambas partes?
Estoy en medio de la negociación por lo que no sería prudente de mi parte decir cuáles son específicamente.

– ¿Qué sintió al reunirse y estrechar la mano de Vladimir Putin?
Sentí que tenía una gran responsabilidad, que también es válida con el presidente Volodimir Zelensky, de mostrarle a ese líder que hay una solución factible que puede ser considerada, que puede ser realista. Y en eso concentré toda mi energía.

– ¿Cuál es el grado de peligro actual?
El peligro es muy real. Una de las cosas más importantes que logró el organismo luego de mi visita fue la de establecer una misión permanente de observadores en la planta y esto es crucial.

-¿Estamos ante la posibilidad de una guerra nuclear?
Yo creo que la posibilidad del uso directo de un arma nuclear en ese estadio del conflicto no es muy alta.

– ¿Deberíamos preocuparnos por otros actores, como, por ejemplo, Irán?
El de Irán es un problema de un programa nuclear con un cierto riesgo de proliferación.

– ¿Cómo ve a Argentina en materia de energía nuclear en comparación con otros países?
La Argentina tiene un programa nuclear muy sólido, con tres centrales que funcionan muy bien y una central nuclear pequeña de diseño nacional de Carem que se está construyendo. La Argentina, México y Brasil son los tres únicos países de América latina que están en la generación nucleoeléctrica. Además, Argentina tiene características únicas; es el único país que exporta reactores de investigación, tiene una noble tradición en esa materia. Así que como director general del OIEA estoy muy conforme con lo que veo.

Por María del Pilar Castillo
Periodista – (Fuente: La Nación).