Tras el horroroso ataque terrorista islámico del martes en Nueva York, se ha hecho mas evidente que el presidente Trump usa un doble rasero en materia de asesinatos masivos.
Cuando un inmigrante terrorista mata a 8 personas, Trump exige mas controles a la inmigración. Pero cuando un asesino nacido en Estados Unidos mata a 58 personas, como ocurrió recientemente en Las Vegas, Trump no pide en ningún momento más controles a la ventas de armas.

El ataque del martes fue llevado a cabo por un hombre de 29 años al que la policía identificó como Sayfullo Saipov, oriundo de Uzbekistán, y que emigró a los EEUU en 2010. Saipov arremetió contra una multitud y luego saltó del vehículo con una pistola de perdigones y gritó: "Allahu akbar+ ("Dios es grande").
Horas después, Trump dijo que estaba ordenando controles de inmigración más estrictos. Tuiteó: "Acabo de ordenar que el departamento de Seguridad Nacional intensifique nuestro programa de Vetos Extremos (inmigratorios)".
Al día siguiente, Trump tuiteó que "el terrorista ingresó a nuestro país a través de lo que se conoce como el "Programa de Lotería de Visas de Diversidad’ +, y propuso terminar con ese sistema. "Debemos ser mucho mas duros+, agregó.
Trump se refería a la Lotería de Visas de Diversidad, un programa que beneficia a personas de países con niveles de inmigración a EEUU tradicionalmente bajos.
Hay un doble estándar peligroso en la forma en que el presidente aborda los asesinatos masivos. Trump politiza los ataques terroristas llevados a cabo por inmigrantes, pero cuando el asesino nacido en EEUU Stephen Paddock mató a 58 personas e hirió a más de 500 en Las Vegas, y se descubrió que tenía un arsenal de 47 armas de fuego, Trump se negó a exigir mayores controles sobre la compra de armas.
No hay duda de que EEUU tiene que tomar medidas para evitar ataques terroristas del radicalismo islámico, que son una clara amenaza a la seguridad nacional y mundial. Pero Trump se concentra exclusivamente en los terroristas extranjeros, y no hace nada para detener a los nacionales.
Los peores asesinatos en masa en la historia reciente de EEUU han sido llevados a cabo por estadounidenses. Paddock nació y creció en EEUU. Omar Saddiqui Mateen, el hombre que mató a tiros a 49 personas en el club nocturno Pulse en Orlando en 2016, también nació en ese país.
También fue el caso de Seung-Hui Cho, el estudiante que mató a tiros a 32 personas en el campus de Virginia Tech en 2007, y de Adam Lanza, quien mató a tiros a 20 niños en la escuela primaria Sandy Hook en 2012.
¿Por qué Trump no toma medidas contra los terroristas nacionales, por ejemplo, ordenando verificaciones de antecedentes de personas como Paddock?
En términos prácticos, no hace mucha diferencia. Trump debería tomar medidas enérgicas tanto contra los terroristas extranjeros como contra los nacionales. Y el hecho es que estos últimos son los que han matado a más gente recientemente.
