Rusia atacó hospitales infantiles y refugios para niños, que fueron repudiados por todo el mundo.

Las fuerzas rusas en Ucrania están bombardeando ciudades y matando a civiles, pero ya no avanzan en el terreno, dijeron los países occidentales en las últimas horas, cuando la guerra que Moscú esperaba ganar en pocos días entró en su cuarta semana. Funcionarios locales dijeron que los rescatistas en el asediado puerto sureño de Mariúpol estaban peinando los escombros de un teatro donde se habían refugiado mujeres y niños y que fue bombardeado por las fuerzas rusas el día anterior.

Rusia negó haber atacado el teatro, que según imágenes de satélites comerciales tenía la palabra "niños" marcada en el suelo antes de ser volado. Mariúpol sufre la peor catástrofe humanitaria de la guerra, con cientos de miles de civiles atrapados en sótanos sin comida, agua ni electricidad durante semanas. Las fuerzas rusas han empezado a dejar salir a algunas personas en autos particulares esta semana, pero han impedido que los convoyes de ayuda lleguen a la ciudad.

Estancamiento en todos los frentes

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, invocó el Muro de Berlín y el Holocausto en un discurso por videoconferencia ante el Bundestag alemán, un día después de un discurso similar ante el Congreso de Estados Unidos. Rusia ha asaltado Ucrania desde cuatro direcciones, enviando dos enormes columnas hacia Kiev desde el noroeste y el noreste, empujando desde el este cerca de la segunda ciudad más grande, Járkov, y extendiéndose en el sur desde Crimea. No obstante, la inteligencia militar británica dijo en una actualización que la invasión se había "estancado en gran medida en todos los frentes", y las fuerzas rusas estaban sufriendo grandes pérdidas a manos de una resistencia ucraniana firme y bien coordinada.

Rusia rechaza medida de la CIJ y se niega a cesar la invasión

Moscú rechaza la medida cautelar dictada la víspera por la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que exige a Rusia suspender de forma inmediata las operaciones militares en Ucrania, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. El alto tribunal de la ONU decidió por trece votos a dos, darle la razón a Kiev y exigir a Moscú "suspender de forma inmediata las operaciones militares" en Ucrania, dijo la presidenta del tribunal, Joan Donoghue, en la lectura pública de la orden judicial. La aplicación de las órdenes del tribunal depende de la voluntad de los Estados y, eventualmente, del Consejo de Seguridad de la ONU, donde Rusia tiene derecho a veto.

Miles de millones en pérdidas

Los ataques rusos contra Kiev desde que empezó la invasión de Ucrania, el pasado 24 de febrero, han causado pérdidas de miles de millones de dólares, aseguró el alcalde de la ciudad, Vitaliy Klychko, según la agencia local Ukrinform. El alcalde también pidió a los residentes de Kiev que no abandonen sus hogares y refugios sin una necesidad urgente. 

Las tropas rusas asedian desde hacer días la ciudad de Kiev y han lanzado varios ataques con misiles contra distritos de la capital que han causado decenas de víctimas. 

Israel en riesgo de ser refugio de oligarcas

Los oligarcas rusos, hasta hace poco muy valorados en Israel por sus inversiones y mecenazgo, son ahora una piedra en el zapato. El país, que no ha sancionado a Rusia, puede convertirse en un refugio para magnates judíos que buscarían eludir las sanciones y alejarse del entorno del Kremlin. Los nombres de Roman Abramovich y otros multimillonarios de origen judío asociados con Putin no son ajenos a Israel: muchos invierten en compañías e iniciativas económicas desde hace años; y también hacen donaciones millonarias a proyectos sin ánimo de lucro relacionados con el Holocausto o asuntos del mundo judío. Algunos ya obtuvieron ciudadanía israelí hace años y gran parte de ellos tiene estrecha relación con el mundo empresarial y la clase política del país. Pero la invasión rusa de Ucrania puso a los magnates en el ojo del huracán, y las últimas semanas ha aumentado el flujo de aviones privados procedentes de Rusia que aterrizan en el aeropuerto de Tel Aviv, atribuidos por medios a oligarcas rusos.

Las alertas también llegaron de Estados Unidos. Una alto cargo de la Secretaría de Estado instó la semana pasada a Israel a unirse a las medidas contra Rusia y advirtió de la posibilidad de que se convierta en un "refugio del dinero sucio que alimenta las guerras de Putin".

 

  • Crecimiento mundial afectado por la guerra

 

La crisis ucraniana podría restar más de un punto porcentual al crecimiento mundial este año y añadir dos puntos y medio a la inflación, estimó la OCDE, que pidió que se aumente el gasto público de forma selectiva como respuesta. 

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, un aumento del gasto público del orden del 0,5% del Producto Interno Bruto bien orientado podría reducir el impacto económico de la guerra a la mitad, sin subir significativamente la inflación. Dado que Europa depende en gran medida de las importaciones de energía rusa, el impacto negativo de la guerra en la economía de la zona euro podría ser de un 1,4%, y en Estados Unidos sería de aproximadamente un 0,9%, estimó la OCDE en un análisis de las consecuencias económicas del conflicto. Aunque Rusia y Ucrania sólo representan el 2% del PBI mundial, su impacto en los mercados de la energía y las materias primas es enorme, ya que son grandes productores de materias primas que se utilizan en todo tipo de productos, desde los catalizadores para automóviles a los fertilizantes.

Acreedores de Rusia 

Rusia dijo que abonó los pagos de la deuda que debía realizar esta semana, pero el anuncio no puso fin a la espera del que podría ser el primer impago de Moscú de un préstamo externo en más de un siglo, ya que los acreedores dijeron que aún no habían recibido los fondos. Moscú debía pagar el miércoles 117 millones de dólares en cupones de dos bonos soberanos denominados en dólares, lo que se considera la primera prueba de si cumplirá sus obligaciones tras la imposición de las sanciones occidentales.

 

Por agencias Reuters y EFE