La temporada ya está terminada para Atlético San Martín. Sin la amenaza del descenso, sin aspiraciones de clasificación ni siquiera a la Copa Argentina, hoy para el Verdinegro es momento de empezar a curar sus heridas para tratar de terminar el ciclo lo más entero posible. Con esa necesidad y sabiendo que habrá mucho por resolver desde hoy y en las cinco fechas que le restan para el final, recibirá desde las 16 a Tristán Suárez, en la jornada 30 de la Zona B. Ganar, mejorar, recuperar autoestima y recomponer su realidad son los objetivos que marcan los tres puntos en juego ante un rival que expectante aún en las posiciones, necesitará de una victoria también para seguir peleando un cupo en la clasificación al menos a Copa Argentina. En San Martín no fue una semana más. La derrota del lunes en Ferro desató la cirugía mayor en un plantel que sostenía una buena propuesta futbolística pero que le faltó pragmatismo para ganar partidos que eran suyos.

El arquero Juan Cozzani fue la primera víctima y la lista se estiró en cuatro futbolistas más, aclarando que tampoco eran titulares para Villalba. Con ese panorama, esta semana previa se cerró con el regreso de Leonardo Corti al arco verdinegro y sin muchos más cambios en la formación que jugaría esta tarde en Concepción. La base, el modelo y los nombres no variarían según lo que trascendió, pero seguramente lo más trascendente pasará por la actitud mental con la que San Martín afrontará uno de sus últimos tres partidos como local, ya que luego solo le quedará recibir a Instituto de Córdoba y a Independiente Rivadavia de Mendoza. Tristán Suárez, hoy noveno en las posiciones, viene de empatar 2-2 como local ante Brown de Adrogué y para el equipo que conduce Aníbal Biggeri, ganar en San Juan será clave para definir su futuro inmediato. En la formación, no habrían demasiadas modificaciones con Rodrigo Lugo en el arco; Mariano Bettini, Gabriel Tomasini, Bruno Duarte y Nicolás Pantaleone en el fondo; Franco Quiroga, Matías Muñoz, Braian Oyola y Ezequiel Melillo en el mediocampo, Brian Giménez y Juan Román Pucheta en el ataque.
Para San Martín es curar heridas y terminar un ciclo con una mejor imagen y con esos puntos que dejó escapar.
