El escenario más temido en medio de una pandemia implica tener que elegir a quién asignarle una cama de cuidados intensivos, y el inevitable aumento de muertes por COVID-19 ante la saturación del sistema de salud. La acumulación de fallecidos -no solo de contagios- fue y es el parámetro mirado con especial preocupación por las autoridades nacionales y locales para activar todas las alertas sanitarias.
Y este indicador sigue en rojo. En las últimas tres semanas, el promedio de nuevas muertes diarias se duplicó. El 21 de abril, eran 220 en promedio cada 24 horas, mientras que ayer fueron 445, lo que significa un aumento del 102%. Así surge del análisis que hizo la Unidad de Datos del diario Infobae de los reportes diarios del Ministerio de Salud de Nación en las últimas tres semanas. Se toma el promedio de fallecimientos informados cada 24 horas en la semana para evitar los “saltos” en los números por retrasos en la carga.
Las autoridades sanitarias interpretan esa suba en los decesos como una consecuencia del pico de casos alcanzado a mediados de abril, ya que pasan entre dos y tres semanas desde que un paciente con un cuadro de coronavirus se agrava, hasta el deceso. En esta segunda ola, en promedio, la estadía en terapia se extiende entre 15 y 20 días debido a que los afectados son más jóvenes que en la primera ola del año pasado.
En las últimas dos semanas, los casos diarios muestran una ligera baja, con valores altos pero amesetados, en el orden de los 20.526 contagios promedio cada 24 horas para los últimos 7 días. Pareciera haber quedado atrás, al menos hasta ahora y a medida que avanza de a poco la vacunación, el récord de 29.472 en 24 horas informados el 16 de abril.
La ocupación de camas de terapia intensiva a nivel nacional se mantiene relativamente estable, en el orden del 69% a la fecha, para todas las patologías, considerando sector público y privado.
