Un mes antes del 27 de febrero de 2019, día en que el escándalo del abuso estalló puertas adentro en esa familia, la joven madre le había advertido a sus hijas adolescentes que tuvieran cuidado con su abuelo paterno (un jubilado, hoy de 73 años), remarcándoles que no se dejaran tocar por él, porque si lo hacía "lo iba a matar". En aquella charla, se guardó un detalle, el detonante de su advertencia: la vez que ese anciano la llevaba en su auto para que ella hiciera trámites por el cáncer de su entonces marido (hijo del imputado) y se tiró "un lance". Le dijo que la veía con otros ojos y se atrevió a tocarle la nuca, acariciándola. Ese día -relató- ella estalló de furia, porque le parecía increíble lo que escuchaba.
Pero aquella reacción que anticipó a sus hijas (matar al abuelo) provocó el efecto contrario, pues su nena de 12 años no se atrevió a contar lo que ese hombre le hacía, precisamente por miedo a que lo ultimara.
Sin embargo aquella noche del 27 de febrero de 2019 no aguantó. La niña visitaba a su abuela materna y pidió permiso para ver a los padres de su papá, que viven cerca. Cuando llegó su abuelo, aprovechó un momento en que quedaron a solas y le ofreció plata a cambio de que se dejara tocar.
La indecente propuesta, hizo que la menor corriera llorando hasta la casa de su otra abuela y le contara a una tía, que de inmediato le avisó a la madre la menor. Al otro día hubo denuncia en el ANIVI. Y allí un psicólogo conoció más detalles de esos manoseos o de la vez que el anciano se hizo tocar los genitales por su nieta. También concluyó que la menor no mentía.
Esas declaraciones fueron fundamentales en el alegato del fiscal Daniel Galvani, que ayer pidió 13 años de condena para ese abuelo por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vínculo.
El defensor José Tejada cuestionó el planteo de Fiscalía y pidió la absolución. O en todo caso, considerar los hechos como abuso simple.
Pero el juez Juan Bautista Bueno (Sala II, Cámara Penal) compartió el argumento de Fiscalía y condenó al anciano a 13 años.
El magistrado también ordenó que un médico lo examine para comprobar si es o no cierto que sufre problemas al corazón y si puede estar o no preso en la cárcel. La opinión del médico es clave para saber si ese anciano podrá seguir detenido en su casa o pasará al Penal de Chimbas.
