Dolor. Rubén López, de anteojos oscuros, encabezó la marcha en los pagos de su padre en La Plata junto a organismo de derechos humanos y partidos políticos.

 

Organizaciones políticas y de derechos humanos se movilizaron ayer en La Plata a 11 años de la segunda desaparición del albañil, Jorge Julio López, marcha que encabezó su hijo Rubén, quien consideró que "es una paradoja, pero gracias a que mi viejo desapareció se empezaron a cuidar a los demás testigos".

Bajo la consigna "Aparición con vida de Jorge Julio López, ¿Dónde está Santiago Maldonado?, la columna se concentró en la Plaza Moreno y desde allí se dirigieron a los tribunales Federales de La Plata. Al trazar puntos de coincidencia entre ambos casos, el hijo de Jorge Julio López, razonó que "estamos pidiendo por ambos, acá no hay uno más desaparecido que el otro, son dos contextos distintos, dos gobiernos diferentes. Estamos en esta doble situación, y estoy con la fortaleza que me dejó mi viejo y con los compañeros de lucha".

Al ser consultado sobre si piensa que algún día sabrá la verdad destacó que "ojalá la vida me de fuerza para saberlo, quiero tener esperanza porque otra opción no me queda. Siempre apuntamos a saber la verdad pero el problema es el tiempo".

Más adelante añadió que "nosotros podemos esperar pero la que no tiene mucho tiempo es mi mamá y por ella en casa no se habla del tema. Lo estamos buscando con vida, aunque yo sé que mi viejo con vida no está pero cómo le explicó eso a mi madre".

Al opinar sobre Miguel Etchecolatz afirmó que "hace 31 años, cuando en 1986 recibió la primera condena lo tendrían que haber echado de la fuerza y no lo hicieron. Es un titiritero que maneja todo. Yo lo defino como uno de los genocidas más grandes, como un Hitler sudamericano".

La marcha contó con el apoyo de ATE, Suteba, Frente para la Victoria, Adulp, Mesa de los Derechos Humanos de La Plata, Frente Político Social Carlos Cajade, Mujeres platenses unidas, entre otras agrupaciones.

En tanto, en la ciudad de Buenos Aires, los referentes del Frente de Izquierda Myriam Bregman y Nicolás del Caño participaron de una movilización que partió del Congreso Nacional a la Plaza de Mayo

En la marcha, Bregman, quien fuera una de las abogadas de López y de la querella de Justicia Ya! recordó que "López desapareció a manos de una patota ligada a la Bonaerense, pero el encubrimiento lo garantizó un entramado estatal donde todas sus instituciones tienen responsabilidad". "Fuimos conscientes de que no se iba a ir a fondo cuando Aníbal Fernández nos dijo podía estar "en la casa de la tía", agregó.

López desapareció de su domicilio en el barrio de Los Hornos el 18 de septiembre de 2006, cuando se dirigía a presenciar los alegatos del juicio contra el comisario de la Policía Bonaerense Miguel Etchecolatz por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar. Había sido secuestrado en 1977 y estuvo detenido hasta mediados de 1979 en cinco centros clandestinos de detención. En sus testimonios brindados en el marco del juicio, López identificó a Etchecolatz como el hombre que dirigía y ejecutaba las sesiones de tortura con picana en esa sede policial platense.