Señor director:

Hace unos días tuve que acudir al servicio 911 de urgencias, al observar a un grupo de muchachos que estaban agrediendo a la gente que pasaba por una plaza de Caucete y que, además, se había ensañado con los juegos infantiles a los que estaban destruyendo. Lamentablemente mi pedido de intervención de la policía fue en vano porque nunca aparecieron y quienes nos encontrábamos en las inmediaciones del paseo público tuvimos que soportar un momento delicado, por no decir peligroso. Lo peor de todo que al comunicarnos con el 911 se me requirió todo tipo de información, desde mi nombre, ubicación de la plaza, edad, cantidad de jóvenes y vestimenta, entre otros datos.

Es una pena que un sistema como el 911 no esté funcionando como corresponde ya que en esta ocasión logramos que los jóvenes se fueran, a costa de exponernos innecesariamente.

La bronca que da es que en determinados horarios hay móviles policiales o de la Policía comunal estorbándose por la zona y cuando se los necesitó ninguno apareció.