A partir de 2022, pagarán el Impuesto a las Ganancias todos aquellos trabajadores que tengan un salario bruto superior a $225.937. Ese monto surge de la actualización del piso salarial mensual de $150.000 fijado por la ley realizada mediante el índice salarial Ripte, que alcanzó un 50,62%, según informaron fuentes oficiales.

El incremento en las remuneraciones alcanzadas por el Impuesto a las Ganancias se da para los salarios mensuales ubicados entre $225.937 y $260.580 brutos. A la vez, no se descontará ganancias por el Sueldo Anual Complementario (o medio aguinaldo) a aquellos trabajadores cuya remuneración promedio mensual del primer semestre no supere los $225.937.

El cálculo de enero se realiza tomando como punto de partida el valor inicial de $150.000 estipulado por el Congreso.

El Ripte (remuneración imponible promedio de los trabajadores estatales) es un índice mensual, publicado cada mes por el Ministerio de Trabajo, que refleja la variación de los salarios sujetos a aportes de los trabajadores formales registrados.

La posibilidad del gobierno de Alberto Fernández de hacer esta actualización sobre el piso del Impuesto a las Ganancias para los trabajadores en relación de dependencia llegó a través de la ley aprobada en Diputados el martes pasado que modificó otro impuesto, el de Bienes Personales. Ocurre que esa atribución del Gobierno estaba establecida en el fallido proyecto de Presupuesto 2022 que el oficialismo no pudo aprobar la semana pasada. Al no haber Presupuesto, la facultad hubiese caducado el próximo 31 de diciembre.