Tenía 20 años y estaba contento, porque había estado buscando trabajo y porque había conseguido que lo llamen de una finca. Pero el destino le jugó una mala pasada, porque cuando se dirigía en su bicicleta a ese lugar fue embestido desde atrás por el conductor de una camioneta y su suerte quedó echada para siempre.
La víctima se llamaba Luis Fernando Andrada. Era el mayor de tres hermanos, tenía novia y estaba viviendo en lo de sus suegros, en la zona de La Rinconada, en Pocito. Según su familia, el jueves último había salido bien temprano rumbo a su trabajo, una finca sobre la calle 12 donde lo habían tomado hacía dos semanas.
La desgracia ocurrió a eso de las 7, cuando el muchacho pedaleaba por esa calle en dirección al Este. La versión de los pesquisas indica que aproximadamente 70 metros antes de llegar al cruce con Ruta 40, en Pocito, fue chocado desde atrás por una Toyota Hilux que guiaba un joven identificado como Jorge Daniel Sillero Morales (27). La parte delantera derecha de la camioneta impactó contra la rueda trasera de la bicicleta y el ciclista salió despedido, sufriendo graves lesiones. Andrada fue trasladado en ambulancia hasta el Servicio de Urgencias del Hospital Rawson y por su delicado estado quedó internado en Terapia Intensiva: presentaba una grave lesión en el cráneo y tenía también otras heridas importantes en el resto del cuerpo.
La víctima no resistió y falleció alrededor de las 14.20 del viernes, señalaron fuentes judiciales.
El caso ahora es investigado por el fiscal coordinador de la UFI Delitos Especiales Adrián Riveros, quien ordenó el traslado del cuerpo a la Morgue Judicial y la producción de otros elementos probatorios, como pericias a los vehículos.
Según los investigadores, el conductor de la Hilux aseguró informalmente que nunca vio al ciclista. Eso dijo a los policías que llegaron ese día al siniestro y volvió a repetir esa versión en la mañana de ayer, cuando fue detenido preventivamente.
A Andrada ayer lo velaban en la casa de sus padres, en la Villa Constitución, Pocito. La familia estaba con mucha bronca. "Queremos que se haga justicia, que pague lo que tenga que pagar el que lo llevó por delante", disparó Gabriel, un tío. "Sentimos un dolor muy grande, era muy guapo, muy humilde, se hacía querer por todos. Hace tiempo que venía buscando trabajo y no encontraba. Por eso cuando le salió ese trabajito se puso muy contento, decía que iba a poder comprar las cosas para su casa y al final le terminaron quitando la vida injustamente", concluyó.
